Los agentes municipales colaboraron con la Policía Nacional en el operativo, inspeccionaron dos inmuebles y detectaron posibles infracciones urbanísticas, problemas de habitabilidad y condiciones de salubridad incompatibles con el alquiler de habitaciones.
La Policía Local de Valencia participó el pasado 28 de julio en un operativo conjunto con la Policía Nacional en varias viviendas del barrio de Velluters, dentro de una investigación judicial por un presunto delito contra la salud pública. La actuación, dirigida por la Policía Judicial de la Comisaría Centro y autorizada por la autoridad judicial, concluyó con la detención de nueve personas por parte del Cuerpo Nacional de Policía.
Durante la intervención, los agentes de la Policía Local aprovecharon el acceso a los inmuebles para realizar una inspección técnica, al detectar posibles irregularidades urbanísticas y graves deficiencias en las condiciones de habitabilidad de dos viviendas destinadas al alquiler de habitaciones.
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Habitaciones sin ventanas y sin condiciones mínimas
La inspección permitió comprobar que el Ayuntamiento no tenía constancia de autorización para las obras de redistribución realizadas en ambos inmuebles.
En una de las viviendas se localizaron seis habitaciones, todas con lavabo individual, aunque cuatro carecían de ventilación e iluminación natural al no disponer de ventanas. Ninguna de ellas alcanzaba la superficie mínima exigida por la normativa. Además, el inmueble no contaba con zonas comunes y presentaba una instalación eléctrica con cableado visible.
En la segunda vivienda se detectó una distribución similar, con otras seis habitaciones, cinco de ellas también sin ventilación ni luz natural directa y todas por debajo de la superficie mínima establecida.
Problemas de salubridad y riesgo para la evacuación
Los agentes municipales también constataron un importante deterioro de las condiciones higiénicas de ambos inmuebles. Durante la inspección observaron acumulación de enseres, presencia de pipas para el consumo de sustancias estupefacientes, botellas de bebidas alcohólicas y una plaga de cucarachas.
En el momento del operativo residían 14 personas entre las dos viviendas. Los ocupantes manifestaron que alquilaban las habitaciones por días o por meses abonando directamente el importe al propietario, sin disponer de contrato de arrendamiento ni justificantes de pago.
Asimismo, la Policía Local detectó una reja metálica instalada en la caja de escalera entre la segunda y la tercera planta del edificio, una circunstancia que podría dificultar la evacuación del inmueble en caso de emergencia.
Informes remitidos a Urbanismo
Tras finalizar la inspección, la Policía Local elaboró los correspondientes informes técnicos sobre actividades y licencias urbanísticas para acreditar que las viviendas no reunían las condiciones mínimas de salubridad y habitabilidad exigidas para el alquiler de habitaciones.
Toda la documentación, junto con el reportaje fotográfico y las declaraciones recabadas durante la intervención, ha sido remitida a los servicios municipales de Disciplina Urbanística y Actividades, que serán los encargados de tramitar las actuaciones administrativas que correspondan.