El otoño más cálido de los últimos años afecta al comercio textil: las tiendas acumulan stock de abrigos y jerseys que la clientela aún no quiere comprar.
Valencia, 21 de octubre de 2025. — Las altas temperaturas que todavía se registran en la Comunitat Valenciana están provocando un efecto inesperado en el sector de la moda. Las ventas de ropa de invierno se han desplomado y las nuevas colecciones permanecen intactas en las estanterías.
En las calles, la mezcla de estilos refleja la confusión climática: personas con chaquetas y bufandas conviven con otras que todavía lucen camisetas o sandalias. En lugares como la playa de Gandia, el termómetro ha llegado a rozar los 30 °C al mediodía, mientras que por la tarde las temperaturas vuelven a caer, obligando a improvisar con capas y prendas de entretiempo.
🔹 Los abrigos no entran por los ojos
El comercio textil valenciano acusa ya las consecuencias. “La gente no siente la necesidad de comprar ropa de abrigo; el calor les frena”, explican desde varios establecimientos del centro de Valencia.
Las prendas de lana, plumíferos y botas se acumulan en los escaparates sin apenas movimiento. Algunos negocios intentan salvar la campaña aplicando descuentos anticipados o aprovechando el consumo de los turistas, que siguen comprando pese al clima templado. Aun así, los comerciantes reconocen que las pérdidas son inevitables.
🔹 Una campaña de invierno a medio gas
El sector confía en que la situación mejore con la llegada del frío polar previsto para este fin de semana, que traerá un descenso drástico de las temperaturas.
“Solo cuando bajen los termómetros la gente se animará a comprar abrigos”, explican desde la Asociación de Comerciantes de Valencia. “Por ahora, tenemos que tener un poco de todo y esperar que cambie el tiempo”.
Según las previsiones meteorológicas, una masa de aire polar marítima afectará al litoral valenciano y mantendrá las temperaturas bajas hasta principios de noviembre.