Las imágenes de la decapitación de 18 soldados sirios ha superado los límites. Analistas antiterroristas señalan que cuánto más débiles se sientan los terroristas ante Occidente, más violenta será la propaganda. 
Este domingo, el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés) mostró al mundo un video en el que exhibe al rehén norteamericano Peter Kassig decapitado. En él se ve al rehén ya fallecido, sin que haya imágenes explícitas (vea: “¿Por qué Isis no mostró con vida a Peter Kassig antes de matarlo?”). Sin embargo, al tiempo que ISIS anunciaba al mundo la muerte del norteamericano, publicaba un video estremecedor, el más salvaje de los conocidos hasta ahora.
En él, se muestra de manera explícita la ejecución de 18 soldados sirios. Con una edición cuidada que da más dramatismo a la escena y enaltece la figura de los asesinos, que parecen conminados a ejecutar una orden tan heróica como divina, no se evitan los planos cortos. Los rostros de los decapitados sufren ante cámara con el primer corte, mientras se muestra en todo detalle el fluir de la sangre. La muerte se siente en cada plano.
ATENCIÓN: EL VIDEO MUESTRA EJECUCIONES EXPLÍCITAS
“Creo que es una señal de desesperación”, manifestó Haras Rafiq, de la Fundación Quiliam, un think tankantiterrorista. “Creo que es una señal de que ellos saben y sienten que están bajo ataque, que son un estado de sitio y que están luchando”, agregó.
El video de Kassig, se diferenció de los otros cuatro videos de las decapitaciones a rehenes occidentales. El Estado Islámico cambió la modalidad. En lugar de vestirlo de naranja, hacerlo hablar antes de su ejecución, y mostrar cómo comienzan a decapitarlo, en el video de la muerte de Kassig solamente muestran la cabeza de la víctima mientras el terrorista envía un mensaje a los Estados Unidos.
Infobae
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