Un vídeo en el metro en el que un hombre muestra orgulloso un aparentemente inocente suéter de Navidad ha vuelto a circular por las redes por el inesperado y provocador dibujo que esconde
Todavía quedan meses para que llegue la Navidad, pero las redes sociales ya han empezado a rescatar uno de esos vídeos capaces de convertir una simple prenda en un fenómeno viral. El protagonista aparece sonriente en un vagón de metro luciendo lo que, a primera vista, parece el típico jersey navideño rojo y blanco. El problema —o precisamente la gracia— aparece cuando se observa con detenimiento el enorme dibujo situado en el centro.
El vídeo ha circulado en Internet bajo expresiones como “Merry Krissmass” y Christmas sweater reveal, convirtiéndose en uno de los muchos memes relacionados con los denominados ugly Christmas sweaters.
La escena es sencilla. Un hombre calvo y con barba aparece agarrado a una barra del metro mientras sonríe a la cámara. Lleva un jersey de punto con copos de nieve, grecas blancas y rojas y una gran ilustración central.
Pero no hay renos, Papá Noel ni muñecos de nieve.
El dibujo reproduce de forma humorística y deliberadamente provocadora unos genitales masculinos, convirtiendo la aparentemente tradicional prenda navideña en una broma para adultos.

Del reno de Navidad al humor más gamberro
El jersey encaja perfectamente en la evolución experimentada por los llamados “ugly Christmas sweaters”, los jerséis navideños deliberadamente horteras que se han convertido en toda una tradición.
Aunque hoy asociamos estas prendas con diseños exagerados, bromas y concursos para encontrar el modelo más disparatado, originalmente no nacieron con esa intención.
Los primeros jerséis específicamente navideños comenzaron a popularizarse durante los años cincuenta. Entonces eran conocidos como Jingle Bell Sweaters y sus diseños resultaban considerablemente más discretos que los actuales: copos de nieve, árboles, renos y motivos invernales.
La explosión del estilo que hoy conocemos llegaría décadas después.
La televisión convirtió lo hortera en tradición
Durante los años ochenta, los jerséis recargados reaparecieron con fuerza gracias a la televisión estadounidense.
Actores y presentadores comenzaron a utilizarlos en programas y especiales navideños. Las prendas se hicieron cada vez más exageradas, incorporando enormes renos, muñecos de nieve, cascabeles y combinaciones de colores imposibles.
Pero todavía faltaba un ingrediente: empezar a utilizarlos precisamente porque eran feos.
Ese cambio se produjo entre finales de los años noventa y comienzos de los 2000, cuando vestir uno de aquellos viejos jerséis comenzó a convertirse en una broma.
Y Hollywood contribuyó decisivamente.
El famoso jersey de Bridget Jones
Una de las imágenes que ayudaron a popularizar definitivamente esta estética apareció en 2001 en El diario de Bridget Jones.
El personaje de Mark Darcy, interpretado por Colin Firth, aparecía con un enorme reno tejido en el pecho. El jersey estaba pensado precisamente para resultar incómodo, anticuado y cómico.
La escena acabó convirtiéndose en una de las imágenes más recordadas de la película y contribuyó al regreso de estas prendas.
Casi simultáneamente comenzaron a celebrarse fiestas en las que la única condición era acudir con el jersey navideño más feo posible.
Vancouver, en Canadá, es uno de los lugares asociados al nacimiento de estas fiestas modernas a comienzos de los años 2000.
La competición ya no consistía en llevar el jersey más bonito.
Consistía en llevar el peor.
Cuanto más absurdo, mejor
A partir de ahí comenzó una carrera que continúa más de dos décadas después.
Los tradicionales copos de nieve y renos dieron paso a luces LED, lentejuelas, pompones, cascabeles, personajes populares, memes y todo tipo de mensajes humorísticos.
En 2026, el concepto está completamente asentado: una prenda puede considerarse un ugly Christmas sweater precisamente por resultar exagerada, ridícula o deliberadamente de mal gusto. Una historia del fenómeno publicada este mismo agosto recuerda que actualmente prácticamente cualquier diseño excesivo puede entrar dentro de esta categoría.
Y ahí es donde encaja el peculiar jersey del vídeo.
No es un vídeo nuevo de 2026
Eso sí, conviene hacer una precisión antes de presentar la escena como el primer viral de estas Navidades.
El vídeo no parece haber sido grabado originalmente en 2026.
La secuencia ya circulaba anteriormente por Internet, por lo que lo correcto es hablar de una grabación que ha vuelto a circular y no de una creación realizada específicamente para las próximas fiestas.
Es algo habitual en las redes: con la proximidad de determinadas fechas, vídeos antiguos reaparecen y vuelven a acumular reproducciones como si fueran nuevos.
¿El jersey navideño de 2026?
Puede que todavía sea demasiado pronto para coronarlo.
Pero cumple prácticamente todos los requisitos de la tradición moderna: es navideño, llamativo, deliberadamente hortera y contiene una broma que resulta imposible pasar por alto una vez descubierta.
Los inocentes Jingle Bell Sweaters de los años cincuenta probablemente nunca imaginaron semejante evolución.
Setenta años después, el reno ha desaparecido del jersey. Y lo que ha ocupado su lugar resulta bastante menos navideño.




