El juez Juan José Escalonilla ha pedido “la totalidad de transferencias” que se hicieron entre 2019 y 2020 a la cosultora Neurona desde una cuenta bancaria en la que el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso de los Diputados, Pablo Echenique, figura como apoderado junto al tesorero del partido, Daniel de Frutos, y la diputada en la Asamblea de Madrid Carolina Alonso, explican fuentes jurídicas a El Confidencial.
El titular del juzgado de instrucción número 42 de Madrid, que mantiene a Podemos y parte de su cúpula imputados por posible malversación de caudales públicos, entre otros delitos, pide rastrear todos los movimientos de esta cuenta después de que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) apuntara en un reciente informe que Alonso transfirió 2.420 euros a Neurona el pasado 28 de enero desde la misma.© Proporcionado por El Confidencial
En su análisis, la UDEF recogía otras cuentas de Podemos desde las que se efectuaron pagos de mayor envergadura a Neurona, pero las fuentes consultadas explican que, en su último auto, el juez solo pone el foco en aquella de Triodos en la que Echenique como figura como apoderado.
Neurona es una empresa de comunicación política que se presenta como una de las consultoras más importantes de América Latina siempre vinculada a partidos de izquierda. En 2019, percibió al menos 363.000 euros de la formación de Pablo Iglesias por la campaña del 28 de abril, cobro que se produjo a través de una sociedad, Neurona Comunidad, creada días antes de las elecciones. También hizo campañas autonómicas, municipales y la del 10-N, lo que la convierte en una de las principales contratistas de Podemos.
Pese a ello, el juez Juan José Escalonilla ya ha encontrado “indicios racionales” que apuntan a que el dinero que Neurona cobrón de Unidas Podemos no tuvo “como finalidad el pago de servicio alguno prestado”, sino que habrían sido “una distracción de dinero” de las cuentas del partido constitutiva de un delito electoral. La Fiscalía aprecia igualmente la existencia de “indicios racionales suficientes de la perpetración de un hecho delictivo” en los servicios contratados por Unidas Podemos con Neurona, a la que describe como “una empresa creada ‘ad hoc'” cuyo objeto real sería “la propia financiación del partido desde la cuenta electoral“.