El león Tzigane, rescatado de un circo francés junto a su familia, avanza en su recuperación en el centro AAP Primadomus, ubicado en Villena (Alicante). Recientemente, Tzigane fue sometido a un TAC y un ecocardiograma en el Hospital Veterinario Fénix de Elche para evaluar su estado de salud. Al llegar al centro, los veterinarios del AAP Primadomus detectaron síntomas preocupantes que requerían atención continua.
Tzigane ingresó en AAP Primadomus con apenas cinco meses y presentaba características físicas inusuales, como una oreja caída y una respiración irregular durante la actividad. Las revisiones iniciales señalaron deformidades en la columna y el pecho, además de un soplo cardíaco de grado II-III. Se identificó un déficit severo de vitamina A, lo que impulsó un tratamiento suplementario, según informó el centro en un comunicado.
A pesar de estos problemas, Tzigane ha demostrado ser activo, curioso y juguetón, aunque con un desarrollo físico más lento en comparación con sus hermanos. Ante la necesidad de una revisión exhaustiva, se le entrenó para entrar voluntariamente en su caja de transporte, garantizando un traslado seguro al hospital veterinario.
Los especialistas indicaron que el corazón de Tzigane está en mejor estado de lo esperado, ya que el soplo es considerado “inocente” y no conlleva serias implicaciones, lo que ha permitido la suspensión de su medicación cardíaca. Sin embargo, el TAC reveló una desviación significativa de la columna vertebral, probablemente congénita, causando malformaciones en la caja torácica y una reducción del espacio pulmonar en el lado derecho. También se observó un engrosamiento del cráneo que ejerce presión sobre el encéfalo, aunque por ahora no afecta su comportamiento.
“A pesar de sus condiciones, Tzigane demuestra vitalidad. Es un león joven, sin signos de dolor ni dificultades en su vida cotidiana. Continuaremos atentos a su evolución para garantizarle una vida plena y saludable”, afirmó Salvador Marín, veterinario del AAP en España.
El equipo veterinario y los especialistas en el comportamiento animal aseguran que Tzigane está “estable y lleva una vida normal” junto a sus hermanos y madres, Jaia y Rubine, en AAP Primadomus. El león mantiene un buen apetito y agilidad en sus movimientos, sin mostrar signos de dolor o dificultades. No obstante, será necesario realizar controles anuales para monitorear sus malformaciones y estado de salud general.