Índice de contenidos
El misterio de un exalcalde asesinado en la carretera
La ejecución de Arturo Torró en la A-38, a la altura de Xeresa, sigue rodeada de silencio, incógnitas y ninguna detención.




El asesinato de Arturo Torró, exalcalde de Gandia, empresario y político del Partido Popular, continúa siendo uno de los crímenes más enigmáticos registrados en la provincia de Valencia en los últimos años. Su muerte conmocionó a la comarca de La Safor y a toda la Comunitat Valenciana, tanto por el perfil público de la víctima como por la frialdad con la que fue ejecutado.
Torró, de 62 años y padre de dos hijos, fue abatido de un disparo en el pecho a corta distancia mientras circulaba en solitario con su vehículo, un Mercedes, por la A-38, . El ataque no dejó margen de reacción.
Un crimen planificado
Desde el inicio de la investigación, los especialistas de Homicidios de la Guardia Civil descartaron que se tratara de una disputa fortuita en la carretera o de un intento de robo. Todo apunta a una acción planificada, con una clara intención de amenazar o matar al exalcalde, que acabó consumándose de manera fulminante.
La ejecución, realizada con munición de pequeño calibre y a muy corta distancia, refuerza la tesis de que el autor conocía perfectamente cómo y cuándo actuar.
La hipótesis económica
Entre las líneas de investigación abiertas, los agentes han explorado el posible móvil económico. Según se publicó en su día, Arturo Torró atravesaba una situación financiera complicada y había solicitado dinero a personas de su entorno para afrontar deudas.
El exalcalde había sido condenado a tres años de prisión por un delito de malversación cometido durante su etapa al frente del Ayuntamiento de Gandia y debía hacer frente al pago de cerca de 300.000 euros en concepto de indemnización.
Un arma poco habitual
El cartucho hallado en la escena del crimen aportó uno de los datos técnicos más relevantes de la investigación. Todo apunta al uso de un arma antigua de pequeño calibre, posiblemente de 6,35 o 7,65 milímetros, una pistola de escasa potencia que obliga a disparar a corta distancia para resultar letal.
Este tipo de arma no es habitual en ejecuciones relacionadas con el crimen organizado, lo que añade un nuevo elemento de complejidad al caso y abre interrogantes sobre el perfil del autor.
Investigación sin resultados visibles
La Guardia Civil ha interrogado a numerosos familiares y personas del entorno de la víctima, ha revisado cámaras de tráfico, analizado registros telefónicos y tratado de reconstruir la geolocalización del vehículo de Torró en sus últimos desplazamientos.
Sin embargo, hasta la fecha no se han producido detenciones ni imputaciones. El silencio es absoluto y el crimen permanece sin resolver, convertido en uno de los grandes enigmas criminales recientes de la provincia.
Meses después, la pregunta sigue sin respuesta: quién y por qué acabó con la vida de Arturo Torró en una solitaria carretera de La Safor.
Etiquetas: