El Museo de Bellas Artes de Valencia pone en valor la faceta “menos conocida” del pintor valenciano Genaro Lahuerta con la incorporación de cuatro retratos donados por su familia. Estas obras, que reflejan la producción figurativa del artista, complementan las diez pinturas de paisajes que ya forman parte de la colección del museo.
La ceremonia de presentación tuvo lugar este martes en las instalaciones del museo, contando con la participación de su director, Pablo González Tornel; la directora general de Cultura, Marta Alonso; Genaro Lahuerta Galiana, hijo del pintor; Lorena Sancho Lahuerta, nieta del artista, y León Sancho, su yerno, quienes representaron a la familia donante.
Las piezas incluyen un retrato del escritor Pío Baroja, realizado en óleo sobre lienzo en 1955, en el que Baroja aparece en batín y zapatillas; dos retratos individuales de los padres de Lahuerta, creados en 1943 y 1944; y un autorretrato de gran tamaño de 1975, que también sirve como homenaje al pintor malagueño Pablo Picasso, quien fue una inspiración para Lahuerta.
Estas obras fueron donadas por Genaro Lahuerta Galiana y Lorena Sancho Lahuerta, con el objetivo de enriquecer la colección de arte moderno y contemporáneo del Museo de Bellas Artes de Valencia en honor a su padre y abuelo, conmemorando el 40 aniversario de su fallecimiento en 2025.
El director de la pinacoteca destacó que esta donación representa “un acto de generosidad” de la familia del artista, permitiendo al museo adquirir cuatro obras de la producción figurativa de Genaro Lahuerta. Subrayó que Lahuerta es conocido principalmente por su trabajo en paisajes, pero su obra figurativa es igualmente significativa, reflejando la evolución de la sociedad valenciana durante gran parte del siglo XX.
Pablo González Tornel calificó esta donación como un motivo de celebración, ya que las nuevas obras pasan a ser parte del patrimonio cultural público. Marta Alonso, por su parte, elogió a los donantes por su contribución al enriquecimiento del museo, destacando el gesto como ejemplo de compromiso social que merece ser reconocido.
El Museo de Bellas Artes de Valencia ya contaba con varios paisajes alicantinos de Genaro Lahuerta, mostrando localidades como Monóvar, Altea o Finestrat. No obstante, los nuevos retratos amplían notablemente la representación del artista en la principal galería de arte de Valencia. Genaro Lahuerta destacó por su habilidad en la pintura de paisajes y retratos, alcanzando un significativo nivel de modernidad y calidad, caracterizado por una intensa paleta de colores y una sencilla composición.