Valencia – Un montaje cargado de “dinamismo y pasión” de ‘Las amargas lágrimas de Petra von Kant’ se estrena en el Teatro Olympia de Valencia. Esta adaptación, dirigida por Rakel Camacho, presenta una versión intensa del clásico de Rainer Werner Fassbinder, enfocándose en las complejidades de las relaciones de poder a través del amor y el desamor. La obra se presentará del 21 al 26 de octubre.
En el centro de la historia está Petra von Kant, una exitosa diseñadora que, tras un divorcio, vive con Marlene, su secretaria y casi esclava. La llegada de Karin, una joven ambiciosa de origen humilde, presentada por una amiga de Petra, desata una pasional y tumultuosa relación. Este montaje teatral, escrito originalmente en un vuelo entre Berlín y Los Ángeles en 1971, marca uno de los momentos más brillantes de Fassbinder y fue rápidamente adaptado al cine, ganándose el reconocimiento internacional por su retrato estilizado del desamor en un ámbito exclusivamente femenino.
La presentación de la obra tuvo lugar este martes en el Teatro Olympia, contando con la participación del elenco principal: Ana Torrent como Petra, Rebeca Mantellán como Karin, Maribel Vitar, Julia Monje y María Luisa San José. Rakel Camacho ha versionado esta obra para crear una propuesta dinámica y visualmente impactante que explora temas como el poder, la obsesión y la necesidad tóxica de aceptación.
Según Camacho, la obra actúa como un “espejo social” que refleja la complejidad de las relaciones de pareja. Describió la historia como de amor y desamor, donde el afecto puede convertirse casi en una tortura con roles desiguales, reflejando también desigualdades en todas las relaciones entre los personajes. Para Camacho, el enfoque en una relación amorosa entre dos mujeres en los años 70 fue particularmente revolucionario.
La directora también subrayó que la escenografía intensifica la narrativa, usando la “materialidad” y “plasticidad” para apoyar dramáticamente la historia. Según Ana Torrent, quien encarna a Petra, la obra explora diferentes facetas del poder, mostrando la dualidad en cada personaje: “Todos tienen un lado que podemos criticar y uno bueno, lo que hace todo más interesante”. Además, Torrent señaló que, en la búsqueda del amor, las protagonistas no saben amarse de manera igualitaria y libre.
La energía e intensidad en este montaje difieren significativamente de la versión cinematográfica, ofreciendo a la audiencia una experiencia enriquecida de dinamismo y emoción, según Torrent.