El arzobispo de Valencia, Enrique Benavent, ha recordado con emoción al Papa cuyo fallecimiento ha sorprendido a la comunidad eclesial a pesar de conocerse su delicado estado de salud. “Sabíamos que su situación era complicada, pero este evento nos ha tomado por sorpresa”, mencionó Benavent al inicio de su declaración oficial ante los medios, antes del Santo Rosario en la Basílica y horas después de que la archidiócesis emitiera un comunicado donde ya compartió algunas reflexiones sobre el legado del Papa Francisco.
Benavent destacó el afecto y la cercanía que el Pontífice siempre mostró hacia la diócesis de Valencia, especialmente después de la trágica dana que afectó a la región. “Me llamó personalmente después de aquel episodio. Posteriormente, tuvo gestos públicos, oraciones y, en las tres ocasiones en que me reuní con él, siempre preguntó por las personas afectadas y expresó su solidaridad”, señaló.
El último de esos encuentros tuvo lugar durante la visita de seminaristas de la Iglesia levantina. Según relató el arzobispo, la reunión se prolongó por una hora y cuarenta minutos de diálogo abierto, donde el Papa respondió con “amabilidad extraordinaria” a todas las preguntas. “Dejó un mensaje claro: el sacerdote debe saber involucrarse con el sufrimiento de las personas”, haciendo referencia a lo vivido en la provincia de Valencia.
Desde que fue nombrado arzobispo de Valencia, Benavent afirmó haber sentido siempre la cercanía “humana, espiritual e intelectual” del Papa. “Me sorprendió mucho que, siendo obispo de Tortosa, al saludarle por primera vez, supiera exactamente dónde estaba”, recordó.
Según Benavent, este Papa “pasará a la historia por muchos motivos”. Rememoró con emoción especial el primer ángelus de su pontificado, al que asistió en Roma. “Habló de la misericordia y dijo que ese debía ser el camino de la Iglesia. Que Dios no se cansa de perdonarnos, somos nosotros los que nos cansamos antes de pedir perdón”, explicó. Esta idea de una Iglesia como madre misericordiosa, que acoge en lugar de condenar, fue una de las claves de su pontificado.
Además, Benavent subrayó la coherencia entre los gestos y las enseñanzas del Papa. “En su homilía de instalación, ya habló del cuidado de la creación. Ese tema ha sido central en su pontificado”, afirmó. A esto se suma su impulso al diálogo interreligioso y su visión de una Iglesia “hermana de toda la humanidad”, tal como expresó en encíclicas como ‘Fratelli tutti’.
El arzobispo también destacó que el Papa inició su pontificado hablando del amor de Dios en ‘Deus caritas est’ y lo culminó con una encíclica sobre el amor cristiano, refiriéndose a ‘Dilexit Nos’. “Nos deja un mensaje claro: el amor cristiano debe ser vivido plenamente y cercano a quienes más sufren. Por eso, su última visita fuera del Vaticano fue el Jueves Santo, cuando visitó una prisión”, puntualizó.
El último gesto del Pontífice también fue, según Benavent, profundamente simbólico. “Ayer por la tarde, conversando con un obispo que vive aquí, hablamos sobre la bendición pascual en la plaza de San Pedro. Fue su último gesto. Lo vimos débil, pero no imaginamos que la situación era tan crítica. Por eso la noticia nos ha sorprendido tanto”.
Respecto al legado de este pontificado, Benavent consideró que cada Papa “aporta algo a la vida de la Iglesia” y que este ha significado “un llamado a la renovación, a una auténtica reforma”. Resaltó que el Santo Padre ha sabido “focalizarse en lo esencial del mensaje cristiano” y abrir la Iglesia a una mayor participación. “Nos ha recordado que sin el compromiso de los laicos, la Iglesia no sería la misma”, agregó.
Sobre la continuidad en relación al próximo Pontífice, Benavent aseguró que “ningún pontificado es una ruptura total con el anterior”. Estima que Francisco no rompió con el de Benedicto XVI, sino que “añadió un nuevo matiz”, y cree que hay aspectos que ya no cambiarán, como esa “capacidad de escuchar el sentir del pueblo de Dios”.
En cuanto al impacto del luto en el calendario litúrgico de Valencia, el arzobispo confirmó que la festividad de San Vicente Ferrer “no se verá afectada”, ya que no coincidirá con los funerales. “En mi ausencia, será oficiada por Doménico o Fernando, algunos de los obispos auxiliares”, detalló.
La Archidiócesis ha decretado luto hasta el 29 de abril y el próximo 5 de mayo, a las 19:00 horas, se llevará a cabo una misa solemne en la Catedral de Valencia en sufragio por el Papa.