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El acuerdo se adopta sin apoyo de la oposición y se remitirá al Consell de la Generalitat tras el periodo de alegaciones
El Ayuntamiento de Valencia ha aprobado en Pleno, y sin el respaldo de los grupos de la oposición, el inicio del procedimiento para modificar oficialmente el nombre del municipio. La nueva denominación propuesta es “Valéncia”, con acento cerrado en su forma en valenciano, como parte de una versión bilingüe del topónimo.
La medida, promovida desde Alcaldía, deberá ahora someterse a información pública durante 20 días hábiles, mediante anuncio en la sede electrónica municipal y en el Boletín Oficial de la Provincia. Una vez recogidas y respondidas las alegaciones, el consistorio procederá a la aprobación definitiva del expediente, que será remitido al Consell de la Generalitat, organismo competente en la determinación de nombres oficiales en la Comunitat Valenciana.
Argumentos del gobierno municipal
El concejal de Cultura, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno (PP), ha defendido que esta iniciativa “responde a la coherencia con la pronunciación tradicional y mayoritaria de los habitantes de la ciudad”, y ha mencionado que el cambio está avalado por un estudio técnico del lingüista y académico Abelard Saragossà, perteneciente a la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL).
Moreno ha añadido que la propuesta “cumple con los criterios internacionales en materia de toponimia” y refleja “el compromiso del gobierno local con la verdad histórica y el bilingüismo real”.
Por su parte, el portavoz de Vox, José Gosálbez, ha expresado su apoyo al cambio de nombre como defensa de la lengua valenciana “sin catalanismos”, subrayando que “se acabó el secuestro lingüístico”, y ha reclamado “respeto y reconocimiento para las dos lenguas oficiales”.
Rechazo frontal de la oposición
Los grupos de la oposición, PSPV-PSOE y Compromís, han votado en contra de la propuesta, alegando que responde a una “maniobra política con fines ideológicos”.
El portavoz socialista, Borja Sanjuán, ha criticado que “la iniciativa refleja una subordinación a la cultura española y desoye los criterios oficiales de la AVL”, recordando que la grafía actual “València” ya está reconocida por la institución lingüística estatutaria competente.
Sanjuán ha tachado la propuesta de “nacionalista y supremacista”, y ha denunciado que “cuando la derecha habla de bilingüismo, en realidad defiende jerarquía”.
Desde Compromís, el edil Pere Fuset ha lamentado que el gobierno haya generado “un conflicto lingüístico artificial” con fines partidistas. Propuso en pleno una enmienda oral para que el nombre de la ciudad se mantenga en valenciano y que sea la AVL la que determine la orientación del acento, en un intento de desbloquear el consenso. La enmienda no fue aceptada.
¿Y ahora qué?
El expediente seguirá ahora su tramitación con el periodo de exposición pública, tras el cual el Ayuntamiento aprobará o modificará la versión definitiva. Una vez cerrado el procedimiento local, será el Consell de la Generalitat quien determine si acepta el nuevo nombre oficial propuesto.
Este cambio podría implicar modificaciones en señalética, documentación administrativa, promoción institucional y material turístico, entre otros ámbitos.
Mientras tanto, el debate sigue abierto en la calle, donde sectores culturales, académicos y sociales expresan posiciones encontradas respecto al uso del acento cerrado y el papel que juega la lengua en la identidad de la ciudad.