La llegada de 500 menores migrantes al sistema de protección de la Comunitat Valenciana podría cuadruplicar la capacidad de los centros, según la Generalitat
La llegada de 500 menores migrantes no acompañados, propuesta por el Gobierno para ser acogidos en la Comunitat Valenciana, podría agravar el colapso de los centros de acogida en la región. Susana Camarero, vicepresidenta segunda de la Generalitat y consellera de Servicios Sociales, advirtió que la saturación actual de estas instalaciones se sitúa en torno al 160%. Con la incorporación del nuevo grupo, el porcentaje podría elevarse hasta el 300%, es decir, cuatro veces la capacidad del sistema de protección.
Camarero destacó que este escenario llevaría a situaciones de “hacinamiento” y “pérdida de dignidad” para los menores albergados. Por ello, la Conselleria de Servicios Sociales está en proceso de búsqueda de nuevas ubicaciones para mitigar el problema, con el objetivo de lograr una ocupación adecuada, y no superar el 160%. La vicepresidenta señaló que se está trabajando en la búsqueda de nuevos recursos y ha solicitado a los alcaldes que ofrezcan alternativas para distribuir a estos menores. Durante una visita a uno de los centros de emergencia en Valencia, que permanecerá abierto el tiempo que sea necesario, Camarero insistió en este esfuerzo.
Esta estrategia de encontrar nuevos lugares para alojar a los menores fue ya implementada por el departamento de Camarero el año pasado, cuando se abrió un albergue de emergencia del Instituto Valenciano de la Juventud (IVAJ) en Biar, Alicante.
Tras una reciente conferencia entre el Gobierno y las comunidades autónomas sobre el proyecto de reasignación de menores, que terminó sin consenso, Camarero recordó los detalles de la reunión. Rechazó este tipo de soluciones y criticó que fueran consideradas un “parche” que sólo busca contentar a los socios separatistas catalanes, al negociar directamente con Junts, ignorando a las comunidades que deberían recibir a estos menores, en un intento de prolongar el apoyo al Gobierno en Moncloa, según afirmó la número 2 del Consell.