Tras un martes pasado por agua en gran parte de la Comunitat, el anticiclón recupera terreno a partir de mañana. Los termómetros superarán los 20 °C el viernes, mientras los expertos vigilan una borrasca en el Atlántico de cara a Sant Josep.
El episodio de inestabilidad que ha deslucido la jornada de hoy empieza a remitir. La borrasca que ha dejado registros históricos en el sur de Alicante y ha obligado a suspender actos en la Magdalena de Castelló se desplaza rápidamente, permitiendo que la Comunitat Valenciana recupere la estabilidad de cara a la segunda mitad de la semana.

Previsión para los próximos días: El regreso de la primavera
A partir de mañana miércoles, la situación meteorológica se dividirá en dos fases:
- Miércoles de transición: Todavía podrían registrarse lluvias débiles y aisladas en el sur de Valencia y norte de Alicante durante la mañana, pero la tendencia es que el cielo escampe rápidamente en el resto del territorio.
- Jueves y viernes de sol: El cielo lucirá prácticamente despejado en todas las comarcas. El viento del sur tomará el relevo el viernes, provocando un ascenso térmico generalizado que llevará las máximas por encima de los 20 °C en la mayoría de las localidades costeras y del prelitoral.
- Sábado con viento: La entrada de un frente de poniente traerá intervalos de nubes y, sobre todo, un aumento del viento de maestral en el norte de Castelló y zonas del interior.
La incógnita del 18 y 19 de marzo
Aunque los próximos días serán ideales para disfrutar de las fiestas en la calle, la mirada de los meteorólogos está puesta en la semana que viene. Una gran borrasca se formará al oeste de Portugal de cara al miércoles 18 de marzo.
Actualmente, los modelos GFS (americano) y ECMWF (europeo) muestran discrepancias sobre su trayectoria exacta. Si la borrasca se mantiene estática frente a las costas portuguesas, solo enviaría nubes medias y altas a Valencia para la Nit del Foc y el día de Sant Josep. Sin embargo, si el sistema se desplaza hacia el este, la probabilidad de lluvia aumentaría para el cierre de las fiestas. Por ahora, la situación no es alarmante, pero obliga a un seguimiento diario de los mapas.