Una jornada soleada ha marcado el funeral del papa Francisco en Roma. La emblemática plaza de San Pedro en el Vaticano, junto con sus alrededores, recibió a aproximadamente 200,000 fieles. A estos asistentes no se les permitió entrar con botellas de agua al perímetro de la ceremonia, y la conexión a internet enfrentó dificultades debido a la gran cantidad de personas presentes. Algunos valencianos presentes en la ciudad relataron que, en ciertos momentos, el acceso a internet era inexistente.
Un peregrino valenciano explicó que no se podían llevar botellas de agua desde fuera. Álex Solano, otro de los presentes, destacó la ausencia de puestos de “merchandising del funeral”. No obstante, se observó a grupos de personas con gorras de un color verde fosforescente, utilizadas para protegerse del sol y facilitar la identificación entre la multitud de asistentes a la ceremonia.