Una trabajadora del servicio 112 de la Comunidad Valenciana, Amparo López, aseguró ante la jueza encargada de la investigación sobre la gestión de la Dana que la información recopilada por el personal del 112 “es imposible que no llegue a los organismos que están integrados en la emergencia”. López hizo estas declaraciones a los medios a las puertas de la Ciudad de la Justicia de Valencia, después de comparecer ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Catarroja, que está examinando la respuesta a la Dana del 29 de octubre pasado.
Durante su comparecencia, la magistrada preguntó a López sobre el funcionamiento del 112, la forma en que se recopila la información y la posibilidad de que no se traslade dicha información. López explicó que es inviable que la información recopilada no se transmita a los organismos pertinentes “porque todos utilizamos el mismo sistema de comunicaciones”, subrayando que estos organismos comparten la misma plataforma informativa.
López detalló que su tarea principal consiste en recopilar información sobre qué emergencia está ocurriendo y dónde, para luego trasladarla a los organismos responsables de intervenir, quienes también forman parte del mismo sistema de telecomunicaciones. “Nuestra función es ser rápidos, ágiles a más no poder, para que esas personas dejen de estar en peligro”, enfatizó.
También puntualizó que entre los organismos que reciben esta información están Emergencias de la Generalitat y el Consorcio de Bomberos de Valencia, entre otros. López insistió en que el personal del 112 transmite la información a quienes deben actuar o tomar decisiones sobre las medidas a seguir.
Estas declaraciones de López se produjeron tras la afirmación del ex secretario autonómico de Emergencias de la Generalitat Valenciana, Emilio Argüeso, quien en marzo, y tras ser citado como investigado, aseguró en un recurso que el día del incidente, el 112 “no envió comunicación alguna” al Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi).
López añadió que durante su declaración ante la jueza manifestó que el 112 recibió un “aluvión de llamadas” desde la mañana del 29 de octubre. Destacó la importancia de atender las llamadas a medida que entran, ya que cualquier retraso es un indicativo de que algo significativo está ocurriendo. “Somos un termómetro perfecto de lo que está pasando en la calle”, afirmó.
Finalmente, López relató que la jueza le preguntó sobre su experiencia personal durante aquel día y comentó que, al igual que cualquier ciudadano, estaba al tanto de la situación y tomó medidas personales debido a la gran cantidad de agua que caía y avanzaba.