El papel de las empresas en la reconstrucción
Las empresas privadas jugaron un rol fundamental desde el principio en las zonas afectadas por la riada en la provincia de Valencia. La cooperación entre las administraciones públicas y las compañías de diversos sectores ha sido crucial para resolver los problemas inmediatos. Durante el encuentro “Caminos hacia la reconstrucción: alianzas, territorio y compromiso”, varias empresas involucradas compartieron sus experiencias sobre cómo enfrentaron la emergencia y los desafíos venideros.
Amparo Muñoz, responsable técnica de Hidraqua, destacó la importancia de la experiencia previa de la empresa en situaciones similares, como la inundación de 2019 en la Vega Baja, lo que permitió contar con sistemas de emergencia y bombas de achique esenciales durante los primeros días. Como medida preventiva, Muñoz adelantó que la nueva estación depuradora de aguas residuales se construirá más alejada del barranco para reducir su vulnerabilidad.
La empresa Magma Gestión Medioambiental jugó un papel crucial en la retirada de vehículos y objetos que bloqueaban las calles de l’Horta Sud. Víctor Montes, gerente de la empresa, relató el intenso trabajo de limpieza en doce polígonos, retirando más de 15,000 toneladas de residuos.
En el ámbito bancario, las sucursales afectadas tuvieron que reconstruirse rápidamente. Jaime Casas, director de Instituciones de CaixaBank en la Comunitat, explicó que movilizaron oficinas móviles de toda España para ubicarlas en los municipios afectados, brindando soluciones financieras y asesoramiento.
Las constructoras también fueron esenciales desde el primer día, planificando y aportando soluciones para las infraestructuras más dañadas. Sergio Alfaro, consejero delegado de Ocide Construcción, mencionó que una de las prioridades fue el canal Júcar-Turia y el refuerzo de los pilares del río Magro.
Iberdrola enfrentó cortes de luz significativos desde el 29 de octubre, pero logró recuperar el 95% del servicio en 72 horas, gracias a protocolos de emergencia eficaces y a la movilización de más de 500 personas y numerosos grupos electrógenos, según Ignacio García Bosch, responsable del Plan Il·lumina de i-DE.
Para todas estas empresas, la emergencia ha sido también una oportunidad de aprendizaje y de establecer nuevos objetivos.