La empresa ilicitana EMXYS ha sido designada por la Agencia Espacial Europea (ESA) para encabezar la creación del segundo satélite Cubesat de la misión RAMSES. Este satélite tendrá la tarea de explorar el asteroide Apophis durante su cercano sobrevuelo a la Tierra en 2029, como parte del Programa de Defensa Planetaria de la ESA. El satélite se fabricará en su totalidad en las instalaciones de EMXYS en Elche, Alicante, y será lanzado desde la nave RAMSES a una corta distancia de Apophis, según ha informado la compañía.
Después de una maniobra de acercamiento, el Cubesat aterrizará en la superficie del asteroide, convirtiéndose en uno de los primeros artefactos europeos en cumplir este objetivo en un cuerpo potencialmente peligroso. Durante la misión, el Cubesat realizará observaciones detalladas sobre la morfología y la configuración geológica de Apophis, tanto durante la aproximación como tras su aterrizaje. Este análisis proporcionará información esencial para el entendimiento de la estructura y dinámica de los asteroides cercanos a la Tierra y contribuirá al éxito de futuras misiones de defensa planetaria.
EMXYS lidera este esfuerzo en colaboración con socios internacionales, incluyendo a GOMSPACE, GMV, ISAE-SUPAERO y el Real Observatorio de Bélgica. Esta es la segunda misión interplanetaria en la que participa la compañía ilicitana, tras haber contribuido con el instrumento GRASS en la misión HERA, también de la ESA, lanzada el 7 de octubre de 2024 y que actualmente mantiene su trayecto hacia el asteroide Didymos.
José A. Carrasco, CEO de EMXYS, destacó que esta misión constituye un “hito” significativo para la empresa. “Participar en una misión que observará uno de los encuentros más próximos de un asteroide potencialmente peligroso es un desafío científico y tecnológico de primer nivel. Nos enorgullece aportar nuestras capacidades a la defensa planetaria europea”, subrayó. Por su parte, Francisco García de Quirós, CTO de EMXYS, señaló que la experiencia adquirida en la misión HERA les permite tener una “visión global de los retos asociados a una misión de exploración de este tipo y coordinar los intereses científicos con las capacidades tecnológicas de una plataforma tan compacta como un Cubesat”.