El Levante UD logra el ascenso a la máxima categoría del fútbol español cuatro años después, con una remontada de infarto ante el Burgos y un tanto decisivo de Carlos Álvarez en el tiempo añadido. Una victoria que asegura el futuro deportivo y económico del club granota.
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El sueño vuelve a hacerse realidad
El Levante ya es equipo de Primera. Así, sin matices ni cuentas pendientes. Lo ha conseguido en Burgos, en una tarde que parecía destinada al drama, pero acabó en fiesta absoluta. Con un 2-3 agónico, con remontada incluida y un gol sobre la bocina, el equipo granota firmó su regreso a la élite del fútbol español, cuatro temporadas después de su descenso.
Más de 3.000 aficionados desplazados hasta El Plantío celebraron junto al equipo el sexto ascenso de la historia del club, en un encuentro que quedará grabado en la memoria de la afición levantinista como uno de los más intensos y emotivos de su trayectoria.
Un inicio cuesta arriba
El partido comenzó con el peor de los guiones posibles. Apenas había comenzado el minuto 1 cuando Fer Niño, ex del Villarreal, adelantaba al Burgos, sembrando dudas en el cuadro de Julián Calero. La reacción del Levante no tardó en llegar: penalti a favor tras una falta sobre Brugui, pero Pablo Martínez no logró transformarlo.
No obstante, el equipo no se vino abajo. Poco después, Morales —símbolo eterno del levantinismo— empataba el encuentro, devolviendo el alma a los suyos. Pero la calma duró poco. Otra vez Fer Niño adelantaba a los locales antes del descanso, colocando el 2-1 que obligaba a los granotas a remar contra corriente.
La fe que mueve montañas
Con el empate del Mirandés ante el Almería, el Levante seguía dependiendo de sí mismo. Pero pasaban los minutos y no llegaba la reacción. Calero arriesgó con un movimiento valiente: situó a Morales como falso lateral derecho, apostando por una ofensiva total.
Y el fútbol premió el atrevimiento. En el minuto 85, Brugué empataba el partido, un gol que devolvía momentáneamente al Levante al liderato. Sin embargo, el objetivo era la victoria: hacía falta un gol más para asegurarlo todo.
Un final de película
El desenlace fue de infarto. Carlos Álvarez tuvo una ocasión clara ya en el tiempo añadido. Falló. Pero el fútbol le dio una segunda oportunidad. Y no la desaprovechó. En el último suspiro, el delantero sevillano marcaba el tanto del 2-3 que desataba la locura entre los granotas desplazados. Lágrimas, abrazos, cánticos y una invasión de emociones se apoderaron de El Plantío.
Con ese gol, el Levante aseguraba matemáticamente el ascenso a Primera División. Una gesta que no solo tiene impacto deportivo, sino también económico, en un momento crucial para las arcas del club.
El Ciutat de València se prepara para una semana de celebración
El próximo partido contra el Eibar, último de la temporada, será una auténtica fiesta. El Ciutat de València vivirá una jornada para recordar, con el equipo ya ascendido y la afición preparada para rendir homenaje a una plantilla que ha demostrado carácter, corazón y compromiso.
Julián Calero, que asumió las riendas en un momento complicado, se consagra como el arquitecto de este nuevo Levante. Su apuesta por un fútbol atrevido, su gestión del vestuario y su valentía táctica han sido claves para alcanzar la meta.
Morales, el eterno capitán
Si hay una figura que simboliza este ascenso, es José Luis Morales. Pese a los años y el paso por distintas etapas del club, el capitán ha vuelto a liderar al equipo en un momento decisivo. Su gol, su entrega y su implicación refuerzan su leyenda como uno de los nombres más importantes en la historia reciente del Levante.
Un ascenso con mucho en juego
Este regreso a Primera no solo representa el éxito deportivo, sino también una inyección económica vital para el futuro del club. Los ingresos por derechos televisivos, patrocinios y taquilla suponen un balón de oxígeno para la entidad, que podrá planificar con mayor estabilidad los próximos años.
La dirección deportiva ya trabaja en la confección del nuevo proyecto para Primera, con el objetivo de consolidar al equipo y evitar repetir los errores del pasado.
Conclusión: el Levante vuelve al lugar que merece
Con garra, talento, sufrimiento y fe, el Levante ha regresado a donde pertenece. A Primera. La afición granota, una de las más fieles y pasionales del fútbol español, tiene motivos para celebrar. El ascenso ya es una realidad, y con él, renace la ilusión de toda una ciudad.