“Éric, ¿dónde estás?” — Diario de un niño que aún espera volver al cole
Spoiler: sigue esperando.
Mientras lees esto, probablemente estés en tu oficina, en tu casa, en tu cafetería de confianza con aire acondicionado. Ahora imagina que tienes 9 años, que tu colegio fue arrasado por una DANA en octubre de 2024, que tienes necesidades educativas especiales, y que seis meses después sigues sin poder volver con normalidad a tu clase. Bienvenidos al reality show valenciano: Educació en reconstrucció.
🧩 El caso de Éric, o cómo romperle la rutina a un niño con autismo… lentamente
Éric es un niño con Trastorno del Espectro Autista que, antes de que la DANA se lo llevara todo por delante, jugaba con sus amigos, aprendía feliz en el CEIP Vil·la Romana y tenía una rutina estable. Ahora, su nueva rutina es una gymkana educativa: dos días en su cole, tres en otro, cambio de profesores, entornos, materiales… Porque nada dice “inclusión” como hacer malabares con la escolarización de un menor vulnerable.
La administración lo prometió: “Después de Pascua vuelve”. Claro, Pascua de ¿qué año?




🏗️ Las obras eternas: nivel “Sagrada Família”
¿Te suena eso de “las obras van lentas”? En Catarroja ya es un mantra. Los baños aún no existen, las puertas tampoco, y los niños siguen repartidos por tres colegios como si fueran piezas de un tetris mal encajado. Algunos padres ya se preguntan si se reconstruye un colegio o se prepara una catedral gótica.
Y mientras tanto, los obreros se paran “por falta de materiales”, y la Conselleria lanza fechas como quien lanza arroz en una boda. Total, a ver si alguna cuela.
🎭 Teatro institucional: promesas sin final feliz
El AMPA ya no sabe si convocar concentraciones o castings para una serie de Netflix: “Se busca colegio perdido”. La realidad supera la ficción: niños desplazados, rutinas destrozadas, familias partidas entre pueblos, y una administración que responde con silencios o con promesas sin firma.
Pero eso sí, ¡la maqueta del colegio reconstruido seguro que es preciosa!. Lastima que los niños no puedan estudiar sobre maquetas.
🙃 Porque la educación, al parecer, es un lujo… no un derecho
En Catarroja se ha confirmado que los derechos dependen del cemento y de la burocracia. Que si eres un niño con necesidades especiales y vives en una zona afectada por catástrofes, es mejor que no te encariñes con tus compañeros, porque mañana puedes acabar en otra aula, en otro pueblo, en otra vida.
Porque al parecer, pedir que tu hijo vuelva a su clase ya no es una demanda educativa. Es un acto revolucionario.

