Un estudio aclara las áreas más afectadas por el Poyo
El agua arrasó con todo a su paso, partiendo tierras e inundando pueblos, dejando a una comunidad intentando comprender los eventos de aquella oscura tarde. Las respuestas, como suele ocurrir, se encuentran en la ciencia. Francisco Vallés, doctor en Ingeniería Hidráulica, ha identificado mediante un estudio las áreas donde el desbordamiento del Poyo impactó con mayor severidad. Este fenómeno, alimentado por la potente corriente de Horteta, equivalente a tres ríos Nilo, azotó gravemente a una desprevenida Horta Sud. Los lugares más afectados fueron el abanico aluvial tras la curva del barranco en Paiporta, la zona comercial de Alfafar y Catarroja.
Este estudio fue realizado por Vallés, quien también es responsable del Laboratorio de Hidráulica de la Universitat Politècnica de Valencia (UPV), y ha sido presentado como evidencia en la investigación dirigida por la jueza Nuria Tobarra en Catarroja. La publicación del trabajo se encuentra en la Revista de Obras Públicas, editada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, bajo el título «Análisis de los flujos desbordados como herramienta para la localización de desaparecidos».
El informe presenta resultados técnicos pero claros. Se identificaron tres corrientes principales de flujo desbordado hacia el este con gran capacidad de arrastre: una al norte, otra por el centro y una más al sur. Estas corrientes coinciden con la compleja morfología del cono aluvial de la región. La planicie aluvial de Valencia forma lo que se conoce como abanico aluvial, un área amplia donde una rápida corriente de agua se detiene. El vértice se encuentra en Picanya, y en vez de seguir el curso del Poyo en Paiporta, el agua se dirigió hacia Benetússer, Sedaví y La Torre, cayendo sobre estas poblaciones situadas hasta 3 kilómetros del punto de desbordamiento del barranco.
Las áreas críticas para la búsqueda de desaparecidos fueron también identificadas. El segundo golpe del agua se produjo en la zona del MN4, la zona comercial de Alfafar, extendiéndose hacia IKEA y el centro comercial, afectando a Alfafar y Massanassa antes de llegar a la Pista de Silla. Por último, Catarroja sufrió el tercer embate al recibir las aguas que se trasladaron desde el Poyo hacia l’Albufera.
El trabajo de Vallés proporciona una herramienta esencial para localizar posibles víctimas, sugiriendo áreas como el parque logístico de Catarroja y la desembocadura del Poyo. Estas delimitaciones pueden ser de gran utilidad para los servicios de emergencia. El artículo menciona que a partir del análisis de la potencia hidráulica de la corriente, es posible identificar zonas potenciales de localización de desaparecidos, optimizando así las labores de búsqueda de los cuerpos de emergencia.
La jueza ha solicitado además otros artículos de expertos de la Universidad de Alicante y ha requerido el testimonio de varios doctores en Geografía, como Rafael Armengot, para analizar las causas de esta devastadora jornada.