**Celebración de la Festa Grossa de l’Horta en Horno de Alcedo**
Horno de Alcedo, una pedanía de Valencia, ha retomado la tradicional Festa Grossa de l’Horta, organizada por la Asociación Cultural L’Horta de Valencia. Este año, la celebración tuvo un significado especial, ya que el año anterior fue aplazada debido al desastre de la dana y se celebró en marzo. Sin embargo, en esta ocasión, la festividad volvió a coincidir con la jornada de la Inmaculada Concepción, compartiendo la fecha con las clavariesas de la Purísima. La mañana fue luminosa, marcada por un ambiente de cura tras las heridas dejadas por el barro.
La pedanía se llenó de vida con la celebración de este homenaje a las tradiciones de la huerta. Los participantes recorrieron los caminos bordeados por cultivos de alcachofas, habas, acelgas e hinojo, acompañados por el sonido de tabal i dolçaina y la música de la banda de La Torre. Las imágenes de la festividad capturaron la belleza del entorno, donde el azul del cielo se mezclaba con el verde de los cultivos y el marrón de la tierra. Estas fotografías son testimonio de una tradición que lucha por no desaparecer.
La Festa Grossa de l’Horta rinde homenaje a la tierra y a la tradición agrícola valenciana, simbolizando un reencuentro con un legado que se va perdiendo con el tiempo. La celebración incluyó una dançà en honor a la reina de la fiesta, actualmente representada por Estefanía Marchante.
La plaza de la iglesia se llenó con la presencia de comisiones falleras vestidas con la indumentaria valenciana, procedentes de Sedaví, Torrent, Alboraya, La Torre, La Punta, y más. Además, participantes de Villena y Suera, también ataviados con sus trajes tradicionales, se unieron a la festividad en un ambiente repleto de productos frescos y tradicionales.
Desde la plaza partió un recorrido que rindió homenaje a antiguos oficios: el afilador, el cestero, la aguadera y los agricultores con sus herramientas. También se recordó al artista Joaquín Sorolla, con un pintor en el campo, evocando su arte.
La alegría era palpable en los rostros que desfilaban y presenciaban la dançà, que cerró la recepción de la Reina de l’Horta. La festividad incluyó una discreta pero emotiva disparà, seguida de bailes tradicionales y albaes dedicadas a la Purísima. Desde la huerta, con el campanario de Horno de Alcedo como guía, los participantes se dirigieron a la iglesia del Santísimo Cristo de la Agonía para la ofrenda de flores a la Inmaculada, culminando con una misa en un ambiente de encuentro y tradición que caracteriza a estas fiestas.