El actor y cómico Fernando Esteso ha fallecido en la madrugada de este sábado en València, donde permanecía ingresado desde hacía dos días en el Hospital Universitario La Fe a causa de una insuficiencia respiratoria. Tenía 80 años.
Según fuentes cercanas, el humorista se encontraba muy debilitado tras haber recibido tratamiento por una enfermedad en los últimos meses. Durante las pasadas fiestas navideñas ya había cancelado varios compromisos personales por su delicado estado de salud, entre ellos su tradicional encuentro de Navidad con amigos como Vicente Ruiz El Soro y Paco Arévalo, al que no pudo acudir por primera vez en años.
Esteso ya había sufrido problemas respiratorios graves hace cinco años, lo que le obligó entonces a un ingreso prolongado en el mismo centro hospitalario.
De “El Niño de la Jota” al rey de la comedia popular
Fernando Esteso Allué nació en Zaragoza el 14 de enero de 1945, en una familia vinculada al mundo artístico. Se subió por primera vez a un escenario con apenas seis años, cuando actuaba como “El Niño de la Jota”, y desde entonces desarrolló una larga carrera en el teatro de variedades, la revista musical y el humor televisivo.
Su gran explosión de popularidad llegó entre finales de los años 70 y principios de los 80, formando junto a Andrés Pajares uno de los dúos más taquilleros del cine español. Bajo la dirección de Mariano Ozores protagonizó títulos que marcaron época como Los bingueros, Yo hice a Roque III o Los energéticos, convirtiéndose en un icono del llamado “destape” y de la comedia popular de la Transición.
Un valenciano de adopción
Aunque aragonés de nacimiento, Fernando Esteso mantenía una relación muy estrecha con València, ciudad en la que residía desde hacía décadas. Su presencia era habitual en las Fallas y en los principales teatros del Cap i Casal, especialmente en el Teatro Olympia, donde regresaba con frecuencia con espectáculos de comedia y revista.
Muy querido en el ámbito cultural valenciano, Esteso se había convertido con los años en una figura entrañable y cercana, plenamente integrada en la vida social de la ciudad.
Con su muerte desaparece uno de los últimos grandes símbolos del humor popular español, un actor que hizo reír a varias generaciones y que formó parte del imaginario colectivo de todo un país.