La familia de las víctimas de Algemesí describe al agresor como violento y relata un episodio reciente de maltrato
La familia de Alejandra Emilia Villegas Machado, asesinada junto a su hijo de tres años en Algemesí (Valencia) por su pareja, ha declarado ante los medios que el presunto autor era “agresivo”, mencionando un último incidente de maltrato ocurrido hace 20 días. Han instado a las víctimas de violencia de género a denunciar a tiempo, destacando que Alejandra había dado a su pareja un ultimátum de “un mes”.
El hermano y la cuñada de Alejandra explicaron que ella, de nacionalidad venezolana, planeaba denunciar a Leonardo, su pareja de origen colombiano con quien convivía desde hacía siete años, pero no lo hizo por temor a las repercusiones en su estatus migratorio. El hijo de la pareja, que cumplía tres años próximamente, iba a comenzar la escuela este curso. Señalan que el padre no maltrataba al niño y destacaron su rol como un padre amoroso, compartiendo frecuentemente fotos familiares en redes sociales.
Leydi Rodríguez, cuñada de Alejandra, y su marido, Andrés Eduardo, hermano de la víctima, han exhortado a otras mujeres en situaciones similares a denunciar, afirmando que estos casos son reales y graves. Leydi enfatizó que nadie merece perder la vida a manos de otra persona y expresó su deseo de que el detenido no vuelva a salir de prisión.
Leydi también explicó que Alejandra había emigrado de Venezuela a Colombia en busca de un futuro mejor, donde conoció a Leonardo antes de trasladarse a España en 2021 debido a la difícil situación en ambos países. Añadió que no importa la nacionalidad cuando se cometen asesinatos, sino la moralidad de la persona. Alejandra fue descrita como una persona trabajadora que no merecía lo que le ocurrió, y su cuñado como alguien con “ataques de ira” y “muy celoso”.
Alejandra cuenta con otra hija de 20 años en Colombia, y la familia aseguró que esta hija también había presenciado situaciones similares. La madre de Alejandra, quien padece alzhéimer, mantenía un teléfono a mano por si sucedía algo, y fue quien logró avisar a la Policía tras escuchar presuntos intentos de estrangulamiento por parte del acusado.
Rodríguez relató que el último episodio de agresión tuvo lugar hace 20 días, pero Alejandra nunca contó la verdad completa de lo ocurrido por temor a perjudicar a Leonardo. A pesar de los intentos de Leydi para que Alejandra denunciara, la situación económica y el temor a las repercusiones migratorias prevalecieron.
La familia agradeció que la madre de Alejandra logró salir de la vivienda y temen que también hubiese sido víctima. Comentaron que Alejandra había pedido a su madre estar alerta y llamar a la Policía si algo sucedía, instrucción que la madre siguió.
La familia, afectada por la tragedia, describe la situación como “una película de terror” y admite que ninguno se lo esperaba, lamentando la falta de acciones preventivas.