Familias de la Comunidad Valenciana alertan sobre problemas recurrentes debido al calor en las aulas y solicitan un plan de bioclimatización
La Confederación de AMPA de la Comunidad Valenciana, conocida como ‘Gonzalo Anaya’, ha reportado que las elevadas temperaturas registradas desde mayo hasta septiembre en las escuelas de Valencia han provocado numerosas quejas de las familias, quienes exigen “soluciones definitivas para adaptar los centros educativos al cambio climático”. En concreto, solicitan un plan integral para mejorar el acondicionamiento climático en colegios e institutos públicos.
El grupo de padres ha manifestado su descontento por lo que consideran una “situación insostenible” causada por la falta de acción de la Conselleria de Educación. Para ello, han difundido un comunicado común dirigido a Inspección Educativa, destacando que la exposición de estudiantes y docentes a temperaturas extremas infringe la legalidad vigente y los derechos fundamentales de la comunidad educativa. Según denuncian, en numerosas escuelas secundarias las aulas alcanzan temperaturas superiores a los 30 grados, careciendo de una ventilación y climatización adecuadas.
Asimismo, aseguran haber observado en los estudiantes “síntomas claros de golpe de calor, fatiga, deshidratación o mareos”, mientras que el personal docente se ve obligado a adaptarse lo mejor que puede. Las familias expresan su frustración por tener que alzar la voz nuevamente, ya que consideran que no se está protegiendo la salud y el derecho a una educación en condiciones apropiadas para sus hijos.
La Confederación ‘Gonzalo Anaya’ ha instado al departamento liderado por José Antonio Rovira a actuar con responsabilidad y urgencia, criticando medidas anteriores como la instrucción número 5 de abril de 2023, que catalogan de insuficiente para la instalación de un sistema de bioclimatización. También han calificado las recomendaciones recientes del secretario autonómico de Educación como una falta de respeto al no estar acompañadas de acciones concretas.
Rubén Pacheco, presidente de la Gonzalo Anaya, ha declarado la inconformidad con las soluciones temporales, subrayando la necesidad de una política educativa climáticamente responsable que aborde el acondicionamiento térmico como una necesidad básica para garantizar el derecho a la educación. Ha anunciado que si la situación persiste, las AMPA, federaciones y la Confederación buscarán reunirse con las administraciones y participar en acciones colectivas.
Entre sus demandas se incluye la implementación de sistemas de bioclimatización en aulas y espacios comunes, así como un Plan Integral de Rehabilitación Energética que contemple mejoras en el aislamiento, la sustitución de carpinterías, climatización eficiente y renovable, elementos de protección solar y la reducción del consumo energético. También proponen transformar los patios escolares en espacios seguros y frescos, con áreas sombreadas y árboles, junto con la creación de un protocolo oficial para episodios de calor extremo.