Farmamundi ha activado su protocolo de emergencia tras un terremoto de magnitud 7,7 que sacudió recientemente el centro de Myanmar (Birmania), impactando severamente las regiones de Sagaing y Mandalay. Hasta ahora, se han reportado más de 1.700 fallecidos, alrededor de 3.400 heridos y 300 personas desaparecidas.
Este desastre agrava la ya complicada situación del país, que enfrenta una guerra civil desde hace cuatro años, una crisis alimentaria significativa y un deterioro económico. Según datos de la ONU, los enfrentamientos han obligado a más de 3,5 millones de personas a desplazarse, enfrentando grandes dificultades para acceder a servicios esenciales como la atención médica y los alimentos.
El terremoto destruyó infraestructuras vitales, como puentes y carreteras, lo que dificulta las labores de rescate y la entrega de ayuda humanitaria. Esto se complica aún más por las restricciones de la junta militar, la cual ha declarado el estado de emergencia en seis regiones y ha pedido asistencia internacional.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enviado casi tres toneladas de suministros médicos y se espera más ayuda en los próximos días. Joan Peris, director general de Farmamundi, comentó que la organización está trabajando con entidades internacionales y locales para coordinar una respuesta humanitaria efectiva y llegar a la población necesitada.
El terremoto se sintió también en países vecinos como Tailandia, donde al menos 18 personas murieron tras el colapso de un edificio en construcción en Bangkok. También se registraron temblores en Laos, Vietnam, Bangladés y China, aunque sin víctimas mortales hasta ahora.
Farmamundi tiene experiencia previa en emergencias en Myanmar, habiendo intervenido en 2008 después del ciclón Nargis, que dejó más de 22.000 muertos. En esa ocasión, la organización envió tres toneladas de medicamentos y material sanitario para ayudar a 10.000 personas, superando restricciones a través de colaboración internacional. Esta experiencia ha reafirmado el compromiso de Farmamundi de ayudar en la presente emergencia, centrándose en superar desafíos logísticos y proporcionar asistencia crítica.