Felipe VI advierte sobre el contexto geopolítico en los Premios Jaume I
Valencia, 25 de noviembre. – El Rey Felipe VI destacó durante la entrega de los Premios Jaume I la presencia de una situación geopolítica internacional que “dificulta el intercambio y la cooperación científica”, una realidad que “incrementa la incertidumbre y puede desalentar vocaciones y apoyos”. Ante este panorama, Felipe VI exhortó a fomentar la cooperación, crear sinergias y trabajar en equipo, así como unir esfuerzos para construir un sistema de ciencia y tecnología “sólido y productivo” que “disminuya vulnerabilidades”.
El evento tuvo lugar en la Lonja de Valencia y contó con la asistencia de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant; la alcaldesa de Valencia, María José Catalá; y la vicepresidenta Susana Camarero en representación del Consell, ya que el ‘president’ de la Generalitat en funciones, Carlos Mazón, no pudo asistir. Asimismo, estuvieron presentes representantes del ámbito institucional y empresarial.
El monarca comenzó su discurso recordando a los afectados por la DANA del 29 de octubre de 2024, señalando que muchos valencianos siguen lidiando con las secuelas materiales y emocionales del desastre. Reconoció que, aunque la reconstrucción avanza, esta no es lo suficientemente rápida y que las pérdidas son, en parte, irreparables. Desde su perspectiva, los damnificados continúan en su memoria y enfatizó que “aún hay mucho por hacer”, garantizándoles el apoyo de todos los españoles y de la Corona.
Felipe VI elogió al profesor Santiago Grisolía, fundador de estos premios hace 36 años, y reafirmó que sin ciencia “no hay futuro”. Destacó que los Premios Jaume I cumplen su función de reconocimiento, reivindicación e impulso de la investigación y la cultura científica, enviando un mensaje de optimismo y esperanza a la sociedad en estos momentos críticos.
El rey enfatizó que, además del “complejo panorama” para los investigadores, quienes enfrentan largas formaciones y difícil financiación, la situación geopolítica actual añade un desafío adicional que puede desalentar vocaciones. Afirmó que, aunque no depende únicamente de España revertir esta tendencia global, se deben destacar las oportunidades que brinda el multilateralismo, evocando palabras de Mario Draghi sobre la prosperidad basada en la apertura.
Subrayó que la ciencia se apoya en la cooperación y el trabajo conjunto, y que este espíritu se evidencia en los Premios Nobel, que cada vez más se otorgan a colaboraciones. Destacó la importancia de insistir en redes y movilidad entre I+D+i y empresas para consolidar un sistema de ciencia robusto que atraiga el interés comercial y reduzca vulnerabilidades, argumentando que la cooperación europea es esencial para competir con bloques como China y Estados Unidos.
Felipe VI señaló que los Premios Jaume I de este año son un ejemplo de apertura y colaboración, destacando la formación y compromiso de los galardonados con la ciencia y la educación. Recordó a los aspirantes a científicos la importancia de la formación continua, resaltando la afirmación de Aristóteles de que “la excelencia no es un acto, sino un hábito”.
Finalmente, elogió la labor de los premiados, resaltando su implicación en áreas tan diversas como la investigación oncológica, el desarrollo de patentes, el impulso de empresas tecnológicas y el análisis de retos medioambientales. Felipe VI concluyó subrayando el valor de la suma de esfuerzos individuales para la construcción de un futuro mejor y expresó su deseo de que estos galardones sirvan de estímulo para los premiados y de ejemplo para todos.