Mercado de Belenistas, un clásico de las Navidades en Valencia
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Mercado de Belenistas, un clásico de las Navidades en Valencia
5 de diciembre de 2022 | Redacción





Si hay un plan que se repite año tras año en muchas familias valencianas, es el de pasear por el Mercado de Belenistas para rematar los preparativos de la Navidad. Un clásico que combina tradición, nostalgia y compras navideñas muy concretas: figuras, portales, casas, montañas, ríos y todo tipo de accesorios para el belén.
Entre el 5 y el 11 de diciembre de 2022, este mercadillo especializado volvió a convertirse en punto de encuentro de belenistas y aficionados, con horario ininterrumpido de 10:00 a 21:00 horas. Un auténtico paseo obligado para quienes no conciben la Navidad sin montar el nacimiento en casa.
Dónde comprar figuras del belén en Valencia
El Mercado de Belenistas se ha consolidado como una de las respuestas más claras a la pregunta de muchos valencianos: dónde comprar figuras del belén en Valencia. Aquí se reúnen cada año diversos artesanos y comercios especializados que ofrecen:
- Figuras clásicas: Sagrada Familia, pastores, Reyes Magos, animales y personajes tradicionales.
- Casas y construcciones: portales, posadas, puentes, pozos, molinos y plazas.
- Paisajes y decorados: montañas, corchos, ríos con agua, árboles, palmeras y fondos pintados.
- Accesorios en miniatura: cestas, alimentos, herramientas, pequeños oficios y detalles que dan vida a cada escena.
La gracia del mercado está precisamente en eso: encontrar la pieza que falta, aquella figura especial que completa la historia que cada familia cuenta con su belén. No hay dos nacimientos iguales, y el Mercado de Belenistas se ha convertido en el lugar donde cada persona puede ir dando forma a su propio estilo año tras año.
Un paseo en familia que se repite cada Navidad
Más allá de la compra en sí, visitar este mercado es ya un paseo en familia casi ritual. Padres, abuelos, niñas y niños recorren los puestos comentando qué figura añadir, qué parte del belén ampliar o qué escena nueva incorporar.
Los menores miran con ojos curiosos las pequeñas escenas iluminadas, los ríos que corren de verdad o los Reyes Magos a lomos de sus camellos. Los mayores, por su parte, recuerdan cómo montaban el belén en su infancia y aprovechan para transmitir esa tradición a las nuevas generaciones.
Completar el belén, figura a figura
El mensaje que se repite en muchos de los puestos es claro: no hace falta montarlo todo de golpe. El belén también es una construcción paciente, que crece de forma progresiva.
Por eso, este mercadillo anima a:
- Buscar cada año una figura especial que tenga un significado concreto para la familia.
- Añadir una nueva escena: el mercado, el taller del carpintero, la posada, el molino.
- Ampliar el paisaje con más profundidad, más niveles y más detalles.
“Completa el tuyo y ven en busca de la figura o decorado que te falta para que tu belén crezca año tras año”, resumían los organizadores. La idea es que el nacimiento no sea un simple elemento decorativo, sino una tradición viva que se va enriqueciendo con el tiempo.
Tradición, creatividad y mucha ilusión
El Mercado de Belenistas no solo ofrece productos, también propone ideas e inspiración. Al ver montajes completos y escenas muy trabajadas, muchos visitantes regresan a casa con nuevas formas de colocar el portal, distribuir las montañas o jugar con diferentes niveles de altura.
En un momento en que las luces, las pantallas y las prisas parecen adueñarse de la Navidad, este mercado reivindica una manera distinta de vivir estas fechas: dedicar tiempo a montar el belén, compartirlo en familia y disfrutar del proceso.
“Nosotros ya tenemos el nuestro, ¿y tú?”
Quienes organizan y participan en el Mercado de Belenistas suelen decirlo con orgullo: “Nosotros ya tenemos el nuestro”, en referencia al belén que montan cada año. Esa frase es también una invitación directa: ¿te gusta? ¿Te animas a empezar o a mejorar el tuyo?
Para muchos hogares de Valencia, la respuesta es un sí rotundo. El mercadillo se ha convertido en un clásico de las Navidades en la ciudad y en una de las formas más bonitas de mantener viva una tradición que une generaciones enteras alrededor de un nacimiento.
Porque, al final, el belén no es solo un conjunto de figuras: es un relato compartido de la Navidad, que empieza a construirse cada año con la misma ilusión con la que se encienden las primeras luces de la ciudad.
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