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La factoría afronta un período de inactividad que se extiende durante varios días festivos y de vacaciones, mientras se prepara para una futura reestructuración centrada en la producción de vehículos híbridos y eléctricos.
La planta de Ford en Almussafes se enfrenta a una parada prolongada de su producción en el mes de octubre, marcada por la aplicación de un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE). A partir del viernes 4 de octubre y hasta el 16, la factoría detendrá sus operaciones, afectando tanto a la fabricación de vehículos como a la producción de motores.
Este parón no es aislado, sino que forma parte de una serie de medidas que la compañía ha tomado en los últimos meses para ajustar su capacidad productiva ante la caída en la demanda y el proceso de transición hacia vehículos más sostenibles. La situación de la planta en Valencia es un reflejo de los cambios estructurales que Ford está llevando a cabo a nivel global, donde la electrificación y la sostenibilidad se han convertido en ejes estratégicos.
El ERTE de octubre: días clave de inactividad
La dirección de Ford Almussafes ha establecido que los días de paro en este mes serán el 4, 7, 8, 14 y 15 de octubre. Además, el 9 de octubre es festivo en la Comunitat Valenciana, coincidiendo con la celebración del Día de la Comunitat, mientras que los días 10 y 11 de octubre han sido programados como vacaciones para los trabajadores. Esto implica que la planta estará inactiva durante más de una semana, hasta que se retomen las operaciones el 16 de octubre.
Durante estos días, la actividad en la planta de vehículos se detendrá completamente, afectando a la producción del Ford Kuga, el único modelo que sigue fabricándose en Almussafes. Este SUV, que se comercializa en versiones de combustible convencional, híbrido e híbrido enchufable, es actualmente el pilar sobre el que se sustenta la planta. Sin embargo, la reducción de la demanda global ha obligado a la compañía a adaptar sus procesos, lo que ha derivado en la necesidad de aplicar paros temporales.
En cuanto a la planta de motores, la situación será similar, aunque con algunas excepciones. Los días 4 y 14 de octubre, el paro no será completo, ya que se mantendrá la actividad en la sección de mecanizado, mientras que el montaje de motores sí se verá afectado por el ERTE. Esto refleja una estrategia por parte de la empresa para mantener cierta capacidad operativa en áreas clave, a la espera de que la producción vuelva a su ritmo habitual en las próximas semanas.
Un ERTE rotatorio que afecta a casi 1.000 empleados
El actual ERTE, que estará en vigor hasta el 31 de diciembre de 2024, afecta a un total de 996 trabajadores en la planta de Almussafes, quienes se verán obligados a detener su actividad en días rotatorios. De acuerdo con la empresa, entre 700 y 900 empleados diarios se ven afectados por los paros. Este mecanismo de rotación busca minimizar el impacto económico sobre la plantilla, distribuyendo los días de paro entre el personal.
El plan contempla hasta 25 días de paro total tanto para la planta de vehículos como para la de motores, una medida que ha generado preocupación entre los empleados, quienes ven cómo la incertidumbre sobre el futuro de la factoría sigue creciendo. No obstante, la empresa asegura que este tipo de medidas son necesarias para poder ajustarse a las fluctuaciones del mercado y preparar la planta para los retos futuros, que estarán centrados en la electrificación de su oferta de productos.
El futuro de Ford Almussafes: transición hacia un modelo multienergía
La planta de Ford en Almussafes se enfrenta a una encrucijada. En los últimos años, ha visto cómo su plantilla se ha reducido significativamente, pasando de más de 9.000 empleados en 2015 a poco más de 4.000 en la actualidad, tras la salida de 626 trabajadores en un proceso de despido que está prácticamente completado. Esta disminución de personal refleja la transformación que está experimentando la planta, que busca adaptarse a la nueva realidad de la industria automotriz.
Ford ha anunciado que a partir de 2027 la planta valenciana comenzará a fabricar un nuevo modelo de vehículo multienergía, que combinará tecnologías híbridas y eléctricas. Este nuevo proyecto tiene como objetivo producir hasta 300.000 unidades anuales, lo que permitirá a la planta mantenerse competitiva en un sector que está cambiando rápidamente hacia soluciones más sostenibles.
Para poder llegar a este objetivo, la planta necesita pasar por una profunda reestructuración en los próximos años, lo que incluye no solo la modernización de sus instalaciones, sino también la capacitación de su personal. En este sentido, Ford Almussafes se ha comprometido a implementar programas de formación para sus empleados, con el fin de prepararlos para las nuevas demandas tecnológicas que supondrá la producción de vehículos eléctricos y multienergía.
Un nuevo ERTE a partir de enero de 2025
A partir de enero de 2025, está previsto que entre en vigor un nuevo ERTE, el cual contará con el respaldo del Gobierno de España y la Generalitat Valenciana. Este mecanismo incluirá programas de formación que buscan dotar a los trabajadores de las habilidades necesarias para adaptarse a la nueva etapa que afronta la planta.
Este nuevo ERTE, considerado un “mecanismo singular”, es parte de los esfuerzos de la administración para apoyar la transición de la industria automotriz hacia la producción de vehículos eléctricos e híbridos, en consonancia con las políticas europeas de reducción de emisiones y sostenibilidad. Además, los planes de formación estarán dirigidos a asegurar que los trabajadores puedan manejar las tecnologías que se implantarán en la planta a partir de 2027.
A pesar de estas medidas, la plantilla sigue mostrando signos de preocupación. La reestructuración que ha experimentado la planta en los últimos años, junto con la pérdida de empleos y la incertidumbre sobre el futuro de la producción, han generado un clima de tensión. Muchos empleados se preguntan si las inversiones y promesas de producción de vehículos multienergía serán suficientes para garantizar la viabilidad de la planta en el largo plazo.
¿Un fin de ciclo para Ford Almussafes?
Con la reducción de su plantilla a la mitad en menos de una década y la actual dependencia de un único modelo de vehículo, la planta de Almussafes parece estar cerrando un ciclo. No obstante, la empresa confía en que el inicio de la producción de vehículos multienergía a partir de 2027 supondrá una revitalización de la factoría, devolviéndola a una posición de liderazgo en la industria automotriz europea.
El futuro de la planta de Almussafes está, por tanto, en manos de la capacidad de la empresa para adaptarse a las nuevas exigencias del mercado y de la velocidad con la que logre implementar los cambios necesarios para la fabricación de vehículos híbridos y eléctricos. Para ello, la colaboración con las autoridades locales y nacionales será clave, especialmente en términos de inversión en tecnología y formación para los trabajadores.
La pregunta que queda en el aire es si Ford Almussafes podrá superar este período de transición y consolidarse como un referente en la producción de vehículos sostenibles. ¿Qué opinas tú? ¿Crees que la planta logrará reinventarse y garantizar su futuro en una industria automotriz cada vez más competitiva y centrada en la electrificación?