La búsqueda terminó de la peor manera posible. Los equipos de rescate localizaron este miércoles el cuerpo sin vida del joven de 21 años que había desaparecido mientras se bañaba junto a varios amigos en una conocida zona recreativa del río Júcar, en el término municipal de Sumacàrcer.
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El aviso se produjo mientras disfrutaba de un baño con amigos
El joven se encontraba pasando la jornada junto a un grupo de siete amigos en el área recreativa de la Esgoletja, uno de los puntos más frecuentados del río durante el verano debido a las altas temperaturas.
Fue el propio grupo quien alertó al 112 al perder el contacto visual con él mientras se encontraba en el agua.
La llamada movilizó inmediatamente un amplio dispositivo de emergencias.
Un importante operativo de búsqueda en el Júcar
En las labores de localización participaron efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia, entre ellos especialistas del Grupo Especial de Rescate en Altura, brigadas forestales y medios aéreos.
El operativo contó además con el helicóptero de rescate del Consorcio y personal sanitario desplazado hasta la zona.
Los equipos comenzaron a rastrear tanto el cauce como las orillas del río poco después de las dos de la tarde.
Los equipos intentaron reanimarlo sin éxito
Finalmente, los especialistas del grupo GERA localizaron al joven durante una inspección terrestre siguiendo el curso del río.
Tras el hallazgo, el personal sanitario desplazado hasta el lugar realizó maniobras de reanimación, aunque lamentablemente no pudieron hacer nada por salvar su vida.
Los servicios de emergencia confirmaron poco después el fallecimiento.
El joven llevaba un flotador en el momento del accidente
Según las primeras informaciones conocidas, el joven utilizaba un flotador o colchoneta hinchable cuando se produjo el suceso.
Por el momento no han trascendido las circunstancias exactas que rodearon el accidente, que serán objeto de investigación.
El río vuelve a recordar sus riesgos ocultos
El área recreativa de La Esgoletja es uno de los lugares más populares del interior valenciano durante los meses de verano.
Sin embargo, los servicios de emergencia recuerdan cada año que los ríos presentan riesgos muy diferentes a los del mar o las piscinas, con cambios bruscos de profundidad, corrientes invisibles y zonas de difícil acceso que pueden convertirse en una trampa incluso para buenos nadadores.