La fortaleza ocupa un área de un kilómetro cuadrado y tiene paredes de entre tres y cuatro metros, pero las excavaciones podrían hallar otras secciones enterradas
Los misterios del lago de Van, el más grande de Turquía, continúan siendo descubiertos por los exploradores, que en su última expedición hallaron los restos de un castillo de cerca de 3.000 años de antigüedad.
El Van, de origen volcánico, ha sufrido drásticos cambios en el nivel del agua. Otras investigaciones habían hallado corales, extrañas formaciones y hasta una embarcación rusa sumergida, pero nada como este “tesoro”.
“Las paredes de este castillo cubren una larga sección. Se necesitan más excavaciones, pero no sabemos qué tan profundas son las paredes. Pueden verse al menos tres o cuatro metros, y las ruinas cubren un área de un kilómetro”, explicaron los investigadores a la agencia Anadolu.
Se cree que la estructura fue construida por la civilización Urartu, que habitó la región entre el siglo IX y VI antes de Cristo. “Los estudios hechos sobre los restos revelan que son de cerca de 3.000 años de antigüedad”, añadió el gobernador del distrito, Arif Karaman.
Los expertos subrayaron la necesidad de proteger las estructuras arqueológicas. “Otros castillos del país han sido dañados, pero el agua escondió este castillo y lo preservó”, indicó el académico Mustafa Akkuş.