Hollywood: “Las mujeres inevitablemente tienen que trabajar un poco más duro para ser escuchados. Hollywood es asquerosamente sexista. Es una locura. Es tan ofensivo que es una locura”.
Respecto a las escenas de sexo: “Solo las odio cuando son tan artificiales. Eso es grotescamente incómodo. En Crepúsculo teníamos que hacer la escena de sexo más épica de todos los tiempos. Tenía que ser trascendente y sobrenatural, inhumana, el mejor sexo que te puedas imaginar, estábamos como: “¿cómo vivir eso? Era una agonía. Es una mierda porque yo quería que fuera tan bueno”.
Sobre su peso: “Soy un poco más grande del tamaño que muestro. Como hamburguesas con queso y soy feliz y estoy cómoda. Si estoy estresada o tengo mucho trabajo el peso cae. Mi peso y mi sueño se atan a mi sistema nervioso. A veces duermo 12 horas y a veces el dormir no existe para mí por meses”.