El Sindicato Profesional de Policía Local, denuncia la negligente gestión de la Delegación de Policía en la dotación y uniformidad de los nuevos policías, incumpliendo normativa propia y de prevención y poniéndolos en riesgo
Con una plantilla desestructurada, envejecida y en mínimos insostenibles tras estos últimos años de gestión paupérrima y errática por parte del actual equipo de gobierno, con dos legislaturas prácticamente a sus espaldas (camino de 8 años), no han sido capaces de estabilizar la plantilla y dotarla de manera eficaz de personal, medios y organización.
Y no será porque no es necesaria una plantilla policial suficiente y efectiva, ante el aumento de la criminalidad, las agresiones sexuales incluso grupales (solo la semana pasada 3 y que se sepan) o la conflictividad vecinal.
Todo esto pese a contar con presupuesto e incorporaciones de personal. ¿Qué es lo que falla? LOS GESTORES, LA DELEGACIÓN DE POLICIA, valorada incluso por sus propios compañeros de gobierno y partido como una de las más lamentables.
Por poner un ejemplo y como guinda al pastel está la dotación de los últimos policías, 181 esperados como agua de mayo por el resto de la escasa plantilla.
Pese a llevar 3 años de oposición, realizar el último ejercicio allá por otoño del año pasado y saber que se incorporarían a principios de este, llega el momento de sacarlos a la calle este mismo lunes (en periodo de prácticas eso si) y no les dan equipamiento básico de seguridad y prevención de riesgos laborales.
Algo tan básico para realizar sus funciones de tráfico en la vía pública como es el chaleco reflectante y por lo que se denuncia a conductores y trabajadores urbanos en el asfalto. Pues bien, no se les ha facilitado poniéndolos en riesgo e incumpliendo varias normas de tráfico y de prevención de riesgos.
De los chalecos antibalas, guantes anticorte, defensas y grilletes ni hablamos lo cual, teniéndolos en la calle, es una auténtica aberración y los deja desprotegidos, poniendo en jaque a los veteranos que van con ellos, obligándoles a ir con los ojos como “camaleones” uno en el infractor y otro en sus desvalidos compañeros, desactivando esa patrulla compartida.
Para rematar la faena en el servicio de playas, con el calor que hace, se les manda con el uniforme ordinario; zapatones, pantalón largo, suéter oscuro… en vez de las zapatillas deportivas, pantalón corto y suéter bicolor como llevan los allí destinados y que lo llevan por algo, por las altas temperaturas del servicio claro, infringiendo normas internas y el propio decreto de uniformidad.
Ante tal barbaridad, con estas temperaturas, los propios policías están buscando opciones, pantalones prestados, zapatillas del Decathlon, chalecos del Amazon… funcionamiento más propio de República Bananera que del Cuerpo de la 3ª ciudad de España.
El SPPLB repartió recientemente material de apoyo (camisetas interiores, portapapeles, bolis, blocs de notas…) paliando, dentro de nuestras posibilidades, las carencias del cuerpo policial hacia sus nuevos componentes, pero esto no es manera de funcionar.
El Sindicato de Policía Local ya ha denunciado la situación y no dudara en trasladarlo a inspección de trabajo para exigir las responsabilidades oportunas ante semejante negligencia, y no por falta de previsión pues ya habíamos avisado en reiteradas ocasiones, demasiadas.
En el pleno del próximo día 28 el SPPLB volverá a protestar en la plaza del Ayuntamiento, con una metáfora de cómo se sienten tratados los policías por este gobierno municipal… Desnudos.