Los ingenieros industriales demandan una mayor seguridad para la red eléctrica
El reciente apagón de gran magnitud que dejó ayer al país en la oscuridad ha puesto de manifiesto nuestra dependencia crítica de la electricidad. Este corte masivo, ocasionado por un fallo en cascada que afectó a varias líneas de alta tensión, llevó a la desconexión automática de centrales eléctricas como medida de protección, causando la caída total del sistema. Las investigaciones iniciales señalan una grave sobrecarga en la red, sin descartar una serie de factores técnicos combinados o incluso una posible intervención externa.
El decano del Colegio Oficial de Graduados e Ingenieros Técnicos Industriales (COGITI Valencia), Tomás Játiva, indicó que «este incidente nos hace reflexionar sobre la vulnerabilidad de nuestra red eléctrica y la necesidad de implementar medidas más resilientes que protejan el sistema de eventos extremos». Además, subrayó que, «aunque los protocolos para la recuperación del suministro han funcionado correctamente, debemos acelerar la inversión en tecnologías avanzadas de supervisión y control para minimizar este tipo de situaciones en el futuro».
Infraestructuras críticas como hospitales y aeropuertos consiguieron mantener sus servicios operativos gracias a sistemas de alimentación de emergencia, como generadores automáticos. Játiva destacó que «es un recordatorio de que debemos priorizar la seguridad en infraestructuras esenciales, ya que cualquier interrupción tendría consecuencias graves para la población».
Ante la emergencia, el sistema eléctrico activó protocolos de recuperación escalonada. El proceso incluyó identificar el origen del problema, reactivar plantas de generación capaces de arrancar en negro y reconstruir la red desde nudos principales hasta los usuarios finales. Según el decano, «estas medidas son clave para restaurar el servicio de forma segura, pero el proceso habrá sido complejo, de ahí que se haya prolongado durante varias horas».
A los ciudadanos se les aconseja contar siempre con linternas, baterías externas, alimentos no perecederos y dispositivos como pequeños generadores domésticos. También es fundamental revisar el cuadro eléctrico tras cortes prolongados para evitar sobrecargas al restablecer el servicio.