Un equipo de investigadores del Instituto Ingenio, una colaboración entre el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat Politècnica de Valencia (UPV), participa en un proyecto europeo destinado a desarrollar un hidrogel para tratar heridas crónicas. La iniciativa, denominada Injectheal, busca crear un tratamiento inyectable innovador que acelere la cicatrización de heridas profundas y de difícil acceso, que afectan a más de 300 millones de personas en todo el mundo.
El proyecto cuenta con una financiación de 7,3 millones de euros por parte de la Unión Europea y tiene como objetivo desarrollar un hidrogel autoadhesivo y autoreparable en 4D. Este hidrogel no solo permitirá una administración precisa de medicamentos en el lugar necesario, sino que también apoyará la regeneración de tejidos y reducirá la inflamación de las infecciones. Una vez finalizado, este material, hecho de componentes seguros y sostenibles, representará un avance significativo en el tratamiento de heridas crónicas, especialmente en aquellas de gran profundidad, que son complejas de tratar con las terapias actuales.
Las heridas crónicas en cavidades profundas generan un gran dolor, disminuyen la calidad de vida de los pacientes y representan entre el 2% y el 4% de los costes sanitarios en Europa, de acuerdo con fuentes del proyecto. El equipo de Ingenio recibirá más de 170.000 euros y desempeñará un papel fundamental en la Evaluación Temprana de Tecnologías de la Salud (eHTA) y en la Evaluación del Ciclo de Vida (LCA) de la tecnología Injectheal. La eHTA aplicará un enfoque de análisis multicriterio de decisiones (MCDA) para evaluar las dimensiones clínica, económica, social, ambiental y regulatoria de la plataforma de hidrogel, comparándola con soluciones existentes para el cuidado de heridas crónicas y orientando futuras estrategias regulatorias y de comercialización.
“La evaluación incluirá la perspectiva de múltiples partes interesadas, como pacientes y profesionales de la salud, para asegurar la relevancia y utilidad de la tecnología”, señala David Barberá, investigador del proyecto en Ingenio (CSIC-UPV).
Barberá añade que el objetivo es respaldar la innovación responsable alineando la efectividad clínica, el valor para el paciente, la viabilidad económica y la sostenibilidad ambiental. “Injectheal ofrece una oportunidad única para aplicar herramientas de evaluación temprana de tecnologías de salud y análisis del ciclo de vida en un marco profundamente interdisciplinario. En un contexto de creciente complejidad regulatoria y presión por acelerar la innovación, creemos que este enfoque es fundamental para maximizar el impacto positivo de futuras tecnologías médicas”, concluye.
Junto a David Barberá, que lidera el equipo del CSIC, están Rocío Poveda, que lidera el equipo de la UPV, y el investigador Pablo D’Este. El proyecto europeo reúne a científicos, clínicos, ingenieros y defensores de los pacientes de toda Europa, sumando un total de 13 socios de 8 países, entre ellos Italia, Austria, Alemania, Irlanda, España, Suiza y Reino Unido. Entre los colaboradores se encuentran la Università del Piemonte Orientale, el Trinity College Dublin, la Universität Siegen, Joanneum Research y la Lindsay Leg Club Foundation.
Injectheal coloca a los pacientes en el centro de su desarrollo desde el inicio. La Lindsay Leg Club Foundation, una organización benéfica británica, coordinará una serie de talleres y actividades de cocreación para asegurar que las personas que viven con heridas crónicas y sus cuidadores participen activamente en el diseño de la plataforma de hidrogel. “Este enfoque asegura que lo desarrollado en el laboratorio responda a necesidades reales”, aseguran fuentes del proyecto.