El Hospital General Universitario de Castellón ha desarrollado un videojuego educativo dirigido a niños con diabetes tipo 1, como parte de su compromiso con la educación terapéutica desde edades tempranas. Este proyecto integra el Ecosistema de la Diabetes Infantojuvenil del Departamento de Salud de Castellón, una estrategia integral y multidisciplinar dentro de la sanidad pública, según ha informado la Generalitat.
El videojuego tiene como objetivo reforzar hábitos saludables y conocimientos prácticos, tales como la medición de glucosa, la prevención de hipoglucemias y la preparación de comidas equilibradas. La herramienta está diseñada como un entorno interactivo donde los pacientes pediátricos pueden aprender a mantener estables sus niveles de glucosa mientras se divierten.
“El paciente debe ser el protagonista de su autocuidado, y este videojuego es una forma eficaz de empoderarlos desde la infancia”, afirmó Sergio Olives, enfermero experto en educación diabetológica y responsable del proyecto. La iniciativa se enmarca en un enfoque más amplio denominado Ecosistema, que incluye también un curso autoformativo en línea, ‘Aula de Diabetes Infantojuvenil’, accesible para adolescentes, familias y docentes, así como el cuento ilustrado ‘Ximet Bendolset’, que aborda la aceptación de la enfermedad desde la infancia.
La creación del videojuego se llevó a cabo íntegramente con recursos del Hospital y contó con la participación de Mariam El Amrani, estudiante en prácticas del ciclo de Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma, y del personal técnico del Servicio de Informática, Cristina Sorlí y Vicente Ramos.
El videojuego fue desarrollado utilizando la tecnología Unity, con ilustraciones y recursos gráficos seleccionados específicamente para asegurar una “experiencia de calidad”. Está disponible de forma abierta en la plataforma de formación del departamento, y su impacto se evaluará a través de cuestionarios antes y después del uso, para medir la mejora en el aprendizaje y su efectividad terapéutica.
Esta herramienta no solo está dirigida a los pacientes, sino que también puede beneficiar a sus familias, entorno académico y educadores. “La diabetes tipo 1 es parte de la vida diaria de muchos niños, y todos podemos aprender la mejor manera de acompañarlos”, enfatizó el equipo promotor. Según Olives, el proyecto ha sido posible gracias al talento joven, los recursos técnicos y la voluntad de innovar desde la sanidad y la educación públicas.