Efectivos de la Guardia Civil y la Unidad Militar de Emergencias (UME) llevaron a cabo búsquedas durante la mañana del jueves en un entramado de túneles de una central hidroeléctrica en Pedralba, con el objetivo de localizar a una de las tres personas que aún permanecen desaparecidas tras la gota fría de octubre. El operativo incluyó la participación de agentes del Grupo de Rescate e Intervención de Montaña (GREIM) y del Grupo de Especialistas de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, junto al Equipo de Buceadores de la UME. Es la primera vez que se explora esta área en particular.
El sargento jefe del GEAS en Valencia, José Luis Ferrández Martínez, detalló que las labores se enfocaron en encontrar pistas de la persona desaparecida en el barranco de Chiva, quien fue arrastrada por el desbordamiento hasta el río Turia. Según Ferrández, las compuertas de la central hidroeléctrica de Pedralba fallaron debido a la avenida del agua, lo que provocó la inundación de los túneles con una gran masa de agua acompañada de cañas, barro y otros elementales.
Durante la operación, los efectivos buscaron signos de José Javier Vicent, de 56 años, quien estaba junto a su hija de 30 años, que tenía síndrome de Down, en una casa de campo en Pedralba cuando fueron sorprendidos por la riada del 29 de octubre. El cuerpo de su hija fue encontrado dos días después en una playa de Sueca, a unos 70 kilómetros de distancia.
Las otras dos personas desaparecidas son Francisco Ruiz, de 64 años, cuya búsqueda se realiza a lo largo de las riberas de los ríos Magros y Júcar, desde Montserrat a Cullera; y Elisabeth Gil, de 37 años, desaparecida cerca de Cheste junto a su madre. El cuerpo de la madre fue hallado una semana después, a pocos kilómetros del sitio donde la riada arrastró el vehículo en el que viajaban. En este caso, las labores de búsqueda se concentran en la zona del barranco del Poyo, entre Chiva y Quart de Poblet.