La Policía Local descubre una instalación clandestina con nueve gallos en estado deplorable


Agentes de la Policía Local de Valencia han localizado un criadero clandestino de gallos de pelea en el barrio de Natzaret, durante una patrulla del dispositivo especial de vigilancia de playas. El hallazgo se produjo este miércoles, tras seguir el sonido de los animales hasta un almacén anexo a una alquería en el Camino del Valladar.
En el interior de las ruinosas instalaciones, sin ventilación y llenas de basura, los agentes encontraron un total de nueve gallos, todos en condiciones de insalubridad extrema. Tres de ellos presentaban mutilaciones evidentes: crestas cortadas, espolones manipulados, heridas abiertas y la ausencia de globos oculares.
Preparados para pelear: mutilaciones y violencia sistemática
El hallazgo no deja lugar a dudas: al menos tres de los animales estaban preparados para ser usados en peleas. La mutilación de crestas y espolones es una práctica habitual en este tipo de actividades ilegales, destinada a hacer más letales a los animales durante el combate y evitar que sufran desgarros innecesarios que les impidan continuar la lucha.
Las heridas por todo el cuerpo y la pérdida de ojos en algunos ejemplares reflejan un entorno de violencia sistemática y sufrimiento prolongado.
Condiciones higiénicas deplorables
Además del maltrato físico, el entorno donde se encontraban los animales era insostenible. Los agentes localizaron comida podrida, agua turbia en los bebederos y una gran cantidad de productos fitosanitarios almacenados sin control. Las instalaciones no contaban con ningún tipo de autorización administrativa para la tenencia de animales.
Debido al estado de los gallos y el riesgo sanitario, los agentes procedieron a intervenir los nueve ejemplares, que han sido trasladados al Centro Municipal de Avifauna en Natzaret para recibir atención veterinaria y evaluar su recuperación.
Denuncia por maltrato animal
La Policía Local ha abierto diligencias por un presunto delito de maltrato animal, tipificado en el Código Penal. Las condiciones higiénico-sanitarias eran claramente deficientes y los animales mostraban signos evidentes de violencia y abandono. El propietario de las instalaciones está siendo investigado.
Tolerancia cero ante el maltrato
El Ayuntamiento de Valencia y las autoridades municipales han reiterado su compromiso con la lucha contra el maltrato animal, especialmente en entornos urbanos donde estas prácticas siguen ocultas. El caso de Natzaret pone de manifiesto la necesidad de reforzar la vigilancia en zonas periurbanas y entornos agrícolas abandonados, donde proliferan instalaciones ilegales alejadas del control institucional.