La Guardia Civil investiga a un conductor profesional de 46 años por un presunto delito contra la seguridad vial después de ser interceptado en la autovía Mudéjar (A-23) cuando, presuntamente, circulaba con una tasa de alcohol que multiplicaba por ocho el límite legal establecido para este tipo de conductores.
El vehículo fue localizado mientras circulaba de forma errática en dirección a Teruel, poniendo en riesgo al resto de usuarios de la vía.
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Circulaba haciendo zigzag por la autovía
Los hechos ocurrieron en la A-23, la autovía que conecta Sagunto con Teruel.
Agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Castellón detectaron un vehículo que avanzaba haciendo zigzag, ocupando de forma alterna los dos carriles de circulación e incluso el arcén.
Ante el evidente riesgo para la seguridad vial, los agentes procedieron a darle el alto a la altura del kilómetro 25 de la autovía.
Dio una tasa ocho veces superior al límite
Una vez detenido el vehículo, los guardias civiles comprobaron que el conductor presentaba claros síntomas de encontrarse bajo los efectos del alcohol.
Tras someterlo a la prueba de alcoholemia, el resultado arrojó una tasa que, según la Guardia Civil, multiplicaba por ocho el máximo permitido para los conductores profesionales.
Debido a la elevada tasa registrada, los agentes iniciaron diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial.
Puesto a disposición judicial
El investigado es un hombre de 46 años y nacionalidad bielorrusa.
La Guardia Civil procedió a su detención y posterior puesta a disposición judicial al no disponer de domicilio conocido en España.
Penas previstas por el Código Penal
La Guardia Civil recuerda que conducir bajo la influencia del alcohol o las drogas puede constituir un delito contra la seguridad vial cuando se superan determinados límites o se pone en peligro la circulación.
El Código Penal contempla para estos casos penas que pueden incluir:
- Hasta seis meses de prisión.
- Multas económicas.
- Trabajos en beneficio de la comunidad.
- La retirada del permiso de conducir por un periodo de entre uno y cuatro años.
Los agentes insisten en que el consumo de alcohol al volante continúa siendo uno de los principales factores de riesgo en los accidentes de tráfico y recuerdan la importancia de no conducir bajo sus efectos, especialmente en el caso de los profesionales del transporte, para quienes los límites legales son más restrictivos.