En un giro diplomático inesperado que sitúa a España en el epicentro de la geopolítica mundial, el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, ha elogiado públicamente al Gobierno de Pedro Sánchez. El mandatario iraní ha calificado de “conducta responsable” la negativa española a ceder las bases de Rota y Morón para la ofensiva liderada por Estados Unidos e Israel.
Un reconocimiento que llega tras el chantaje de Trump
Las palabras de Pezeshkian se producen en un momento de máxima tensión, apenas horas después de que Donald Trump amenazara con un embargo comercial total a España. El presidente iraní ha interpretado la postura española como una señal de que “todavía existe ética en Occidente”.
- El mensaje de Irán: “Felicito a los funcionarios españoles por su postura”, ha expresado Pezeshkian en redes sociales, vinculando la decisión de Madrid con la defensa de los Derechos Humanos ante la “agresión de la coalición sionista-estadounidense”.
- La réplica de Sánchez: Lejos de acercarse al régimen de los ayatolás, el presidente Pedro Sánchez ha sido tajante: España rechaza el sistema iraní, pero sostiene que “no se puede responder a una ilegalidad con otra”.
- Soberanía frente a represalias: Sánchez ha asegurado que España no será “cómplice” de una escalada militar unilateral, a pesar del “miedo a las represalias” económicas de Washington.
El equilibrio imposible de la diplomacia española
La posición de España este 5 de marzo de 2026 es sumamente delicada. Mientras recibe elogios de Teherán —lo cual incomoda a los aliados occidentales—, el Gobierno español intenta mantener un perfil de “moderación y legalidad”:
- Fiel a la ONU: Madrid insiste en que cualquier acción militar debe contar con el aval del Consejo de Seguridad.
- Repulsa al régimen iraní: Albares ya ha convocado al embajador iraní para condenar sus ataques injustificados en la región.
- Tensión con EE. UU.: La relación con la Casa Blanca atraviesa su peor momento histórico, con aviones cisterna operando desde Francia en lugar de territorio español.