Jean-Pierre Sauvage, Nobel de Química de 2016: “La utilidad de los nanorobots en sanidad pública sigue siendo incierta”
Jean-Pierre Sauvage, galardonado con el Premio Nobel de Química en 2016, sostiene que la implementación de nanorobots moleculares en el ámbito de la sanidad se encuentra aún lejos de concretarse. Los científicos deben determinar las aplicaciones que estos dispositivos pudieran ofrecer a los pacientes. Sauvage, quien este año formará parte del jurado de los Premios Jaume I, enfatiza la necesidad de hacer compatibles estas máquinas con los organismos humanos.
Interrogado sobre la disponibilidad de nanorobots en la sanidad pública, responde: “Es una pregunta sumamente compleja. Un conjunto de laboratorios ha mostrado interés en fabricar nanorobots y algunos experimentos han sido exitosos. Los resultados son impresionantes, sin embargo, no sabemos cuándo serán útiles para algo verdaderamente significativo”.
En cuanto al progreso de los descubrimientos científicos recientes, explica que ya hay moléculas muy complejas. Estas moléculas, antes consideradas sin movimiento bajo control químico, han demostrado lo contrario. En biología se observa, por ejemplo, que los mamíferos cuentan con millones de componentes que rotan y ejecutan funciones útiles. En su laboratorio, un logro significativo ha sido crear un músculo pequeño que puede alargarse o contraerse, variando de ocho a seis nanómetros, además de desarrollar un motor rotatorio activado por luz visible o ultravioleta.
Sobre el avance futuro, enfatiza que “la aplicación es el gran desafío. Colectivamente nos equivocamos al no priorizar la biocompatibilidad inicialmente. Esto significa que los motores creados hasta ahora no son compatibles con seres vivos, pero en el futuro, muchas máquinas moleculares podrían serlo”.
Al ser consultado sobre las inundaciones ocurridas hace medio año, manifiesta: “Tenemos buenos amigos en Valencia, especialmente una catedrática de la Universitat Politècnica que nos compartió material sobre el desastre. Fue una tragedia comprensible para las personas. Probablemente, el calentamiento global tiene efectos muy negativos, pero no tengo más comentarios”.
Ante la pregunta sobre cómo querría ser recordado como científico, afirma: “Deseo ser recordado como una persona abierta, respetuosa con los estudiantes y colaborativa. Esa es la reputación que tengo con mi equipo, como un buen jefe”.
Finalmente, al hablar sobre Valencia, indica: “Conozco bien la ciudad, he visitado entre 10 y 15 veces. Tenemos amigos en ambas universidades. Valencia es fantástica y, si tuviera que mudarme, estaría entre mis primeras opciones. Su historia, ubicación y clima son excepcionales. Es una ciudad de ensueño”.
Sobre su participación en el jurado de los Premios Jaume I, comenta que es “una organización formidable. Que pueda reunir a tantas figuras destacadas y traerlas aquí para seleccionar a los mejores es increíble”.