José Manuel Cuenca, quien fue jefe de gabinete del expresident de la Generalitat Carlos Mazón, envió mensajes por WhatsApp a Pilar Montes, exdirectora general de la Secretaría del gabinete del exjefe del Consell, en los que, a las 23:25 horas del día de la dana, le comunicaba que seguía detenido en Carlet. “Sigo parado en el mismo sitio. Pero estoy bien. Tranquila, Descansa. De verdad. Situación controlada. Solo paciencia cariño. Solo eso”, decía Cuenca.
Estos mensajes de WhatsApp fueron entregados de manera voluntaria por Montes a la jueza de Catarroja que investiga la gestión de la inundación que dejó 230 víctimas mortales en la provincia de Valencia. En ellos, Cuenca mencionaba que había ido a Xàtiva “por un tema de partido”.
Cuenca testificó el pasado 26 de noviembre ante la jueza de la dana, explicando que alrededor de las 17 horas del día de la riada avisó al ‘president’, quien estaba comiendo en El Ventorro con la periodista Maribel Vilaplana, sobre la situación complicándose en Utiel, Valencia. “Se lo dije por WhatsApp”, aseguró.
Pese a las llamadas aportadas por la defensa de la exconsellera de Emergencias investigada Salomé Pradas y las del expresident en la Comisión de Investigación de Les Corts, Cuenca no presentó sus mensajes al juzgado, argumentando que en julio cambió su teléfono y no disponía de copia de seguridad.
Cuenca declaró también que, además de otras conversaciones ese día, a las 19:41 horas habló con Mazón, quien le indicó que al regresar a Valencia fuera a L’Eliana, donde estaba reunido el Cecopi, y que él también asistiría. Con Emilio Argüeso, exsecretario autonómico de Emergencias e investigado junto con Pradas, mantuvo una conversación sobre una retención en la que se encontraba de regreso de Xàtiva. Al ‘president’ le informó que estaba en una retención esa tarde, momento en que este le indicó que iría a L’Eliana.
A las 20:02, en los mensajes aportados por Montes, Cuenca mencionó estar “tirado” en la carretera en Carlet y conversaron sobre cancelar la agenda. “Sí claro. Ya se lo he dicho a Carlos. Avisará él a Madrid”, indicó Cuenca.
A las 21:10 horas, Montes expresó preocupación por su situación. “Tranquila. Todo controlado”, respondió Cuenca, quien señaló que había ido “a un tema de partido” y que planeaba volver en tren, pero debido a que “no ha salido”, tomó un taxi.
Un minuto después de las 22:00, Montes pidió ser avisada sobre la posible cancelación de la agenda “para notificar a todos, que están pendientes de cancelar desplazamientos”. “Cancelada por supuesto”, respondió Cuenca. A las 23:23, Montes preguntó si había llegado ya. “Sigo parado en el mismo sitio. Pero estoy bien. Tranquila. Descansa”, contestó Cuenca. Montes respondió “Pero como voy a descansar!!”, a lo que Cuenca replicó: “De verdad. Situación controlada. Solo paciencia cariño. Solo eso”.
Montes también se comunicó con Mazón durante la tarde de la dana, informándole a las 14:48 horas que le llevarían al restaurante El Ventorro papeles para una firma “urgente”, relacionada con la resolución de becas para su publicación en el DOCV. Posteriormente, a las 23:07, proporcionó el teléfono del Lehendakari del Gobierno Vasco.
Con Pradas, la mañana del mismo día, la exconsellera le envió un informe inicial sobre la dana y le solicitó que lo imprimiera para el ‘president’. A las 11:06, le remitió dos resúmenes de la situación para que imprimiera tres copias y alguien las llevara a la sala del Consell, donde había pleno.
José Manuel Cuenca tiene programada una segunda declaración este viernes tras los WhatsApp presentados como evidencia el pasado 5 de diciembre por Salomé Pradas. En estos mensajes, Pradas informó a Cuenca a las 16:28 horas sobre un fallecido en Utiel, Valencia. Este detalle no fue mencionado por Cuenca en su primera declaración.
Durante el intercambio de mensajes debido al temporal en Utiel, Pradas señaló a las 14:25 horas que “la cosa se complica”. Dos horas después, volvió a alertar sobre un fallecido. Cuenca respondió reenviando un mensaje del expresidente señalando que “igual a las 19 horas vamos a 112”, a lo que Pradas contestó: “perfecte –perfecto–“.
Los mensajes reflejan la preocupación de Cuenca frente a las medidas de confinamiento. Cerca de las 20 horas, cuando estaba detenido en Carlet, pidió a Pradas no proceder con confinamientos indiscriminados. “De confinar nada por favor. Calma”, escribió, a lo que Pradas respondió: “Está la cosa muy muy mal”. Cuenca insistió en que confinar una provincia era extremo, proponiendo la zonificación por comarcas. Pradas explicó que las comunicaciones estaban afectadas en casi toda la provincia, a lo que respondieron tomando medidas de precaución.
Cuenca enfatizó en la complejidad de la situación legal para decretar un confinamiento total: “Salomé, per a confinar –para confinar– hace falta un estado de alarma. Y eso lo decreta la chica que tienes al lado, la delegada. Calma”. Pradas replicó: “Sí, pero confinamiento podemos decretar por ley emergencias”. Finalmente, Cuenca sugirió prudencia, pidiendo a Pradas: “Llévate açó del cap per favor –quítate eso de la cabeza–. Tranquila, ché”.