La jueza de Catarroja, en Valencia, ha solicitado, por petición de las acusaciones particular y popular representada por Compromís, que se identifique a los escoltas y el chófer del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, para que testifiquen el 29 de octubre de 2024 entre las 15:00 y las 21:00 horas en la investigación relacionada con la dana. La magistrada considera que dichos testigos pueden haber escuchado llamadas o comentarios relevantes al jefe del Consell y a Salomé Pradas, exconsellera de Justicia e Interior, que está siendo investigada junto a Emilio Argüeso, quien fuera su ‘número 2’.
En el auto, emitido por el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV), se menciona la “voluntad” de Salomé Pradas de comunicarse con el presidente de la Generalitat como un “hecho indiscutible”, respaldado por un acta notarial con detalles de las llamadas realizadas el día de los hechos. Se clasifican las llamadas en el acta notarial según distintos criterios, destacando aquellas que no se respondieron o en las que fue imposible realizar la conexión.
La jueza señala que no queda claro que Pradas estuviera cancelando voluntariamente las llamadas, y una de las llamadas canceladas coincide con un periodo sin comunicaciones del president entre las 18:57 y las 19:34 horas. Esta situación podría deberse a que el teléfono estuviera apagado, en modo avión, o que el contacto hubiera sido bloqueado.
Se resalta que, a las 19:34 horas, Mazón restableció las comunicaciones, pero no con Pradas, cuyo intento de llamada a las 19:36 también aparece como cancelado. La jueza también menciona que, con el paso de las horas, la urgencia por contactar se volvía más perentoria para Pradas, evidenciado por las llamadas canceladas a las 16:29, 19:10 y las 19:36 horas.
Además, se destaca que Mazón realizó una llamada a Pradas a las 19:43 horas y otra a las 20:10 horas, justo antes del envío del mensaje del sistema Es-Alert. La jueza considera que el presidente podría haberse informado sobre el inminente envío de Es-Alert con base en las evidencias del caso.
La magistrada subraya la importancia de escuchar a los escoltas y el chófer, ya que pueden haber presenciado alguna comunicación telefónica o comentario relevante entre el president y Pradas. Se ha solicitado a la Mesa de Les Corts que proporcione los datos necesarios para identificar a estas personas.
En contraste, la jueza considera innecesario llamar a testificar a los bedeles del Palau de la Generalitat, dado que es poco probable que hayan escuchado alguna comunicación relevante. También se ha acordado obtener imágenes de Mazón entrando al Centro de Coordinación de Emergencias, con anotación de la hora de llegada, y se ha comunicado a las partes sobre diversos informes proporcionados por la Conselleria de Emergencias en respuesta a requerimientos judiciales.