El sorteo de La Bonoloto celebrado este martes 29 de abril ha otorgado un premio de 121.782 euros a un participante que logró acertar una segunda categoría (5 aciertos más el complementario). Según Loterías y Apuestas del Estado, el billete ganador fue validado en Girona. Al no contar con ganadores de primera categoría, el bote acumulado se incrementará para el próximo sorteo, en el cual un único acertante podría ganar 600.000 euros. Los números premiados de este sorteo fueron: 07, 14, 15, 17, 24 y 41, con el número 20 como complementario y el 3 como reintegro.
En la sección de historias relacionadas con la lotería, destacan varios casos de personas que vieron cómo sus vidas cambiaron tras ganar en diferentes sorteos. Un ejemplo es Javier Espinosa, un residente de Bonrepós que, en 2019, ganó 80 millones de euros en la Primitiva. Sus números de la suerte fueron 7, 13, 23, 40, 41 y 49, complementario el 16 y reintegro el 3. Este premio permitió a Javier, antes dueño de un negocio familiar de fontanería que atravesaba dificultades, cumplir su sueño de adquirir un Ferrari y construir una casa en su localidad.
Por otro lado, está Jane Park, quien con 17 años ganó el Euromillones obteniendo 1.175.000 euros. Sin embargo, la joven afirma que el premio, lejos de mejorar su vida, le ha traído problemas, al punto de considerar demandar a la Lotería por “arruinarle” la vida. Jane admite haber derrochado el dinero en frivolidades y siente que su vida ahora carece de sentido.
Otra historia similar es la de Rachel Kennedy y Liam McCrohan, quienes tenían por costumbre jugar siempre los mismos números en el Euromillones. Sin embargo, un viernes no pudieron participar porque no tenían fondos en su cuenta y justo ese día los números que jugaban resultaron ganadores, perdiendo así la posibilidad de obtener 182 millones de euros.
En Valuengo, un pequeño pueblo de Jerez, Rufino se convirtió en millonario tras ganar 5,4 millones de euros en el Gordo de la Primitiva. Descubrió su suerte en el bar del pueblo cuando, por pura casualidad, el camarero le confirmó que él era el afortunado del premio.
Ruth Breen, británica de 39 años, también ganó el Euromillones en un momento de apuros económicos pero decidió continuar con su vida habitual. Usó el dinero para mejorar la educación de su hija y ayudar a su familia, pero no dejó de trabajar como matrona.
Finalmente, Daniela Tucelli y su familia pensaron que su suerte había cambiado cuando ganaron 400.000 euros con un boleto de la ONCE. No obstante, un error en el proceso de cobro debido a la inscripción previa de su esposo en el Registro General de Interdicciones del Acceso al Juego les impidió acceder al premio. Este registro le prohibía participar y cobrar premios de juegos de azar. La decisión, tomada tras una discusión doméstica, ahora afecta sus opciones para cobrar el premio.