La Audiencia Provincial de Castellón ha comenzado a juzgar a nueve personas, entre ellas dos guardias civiles, por su presunta participación en la introducción de 2.000 kilogramos de hachís a través del Puerto de Borriana en 2015. Según el relato de los hechos, parte de los procesados acudieron en una embarcación a un punto en alta mar donde se produjo la descarga de la droga desde una lancha semirrígida y, tras iniciar el regreso a Borriana, fueron interceptados por la Policía en la carretera.
Los dos guardias civiles acusados, que ejercían sus funciones en la Patrulla Fiscal de la Compañía de Borriana, tenían como misión la vigilancia del puerto para garantizar la descarga de la droga y dificultar la localización del cargamento por parte de otras patrullas de la Guardia Civil. La Fiscalía solicita para los procesados penas que oscilan entre los tres años y medio y los cuatro años y medio por un delito de pertenencia a grupo criminal y dos delitos de tráfico de drogas. La vista continuará el miércoles y el viernes.