La actividad del volcán se viene intensificando desde primeros de mayo, obligando a los residentes a dejar sus hogares.
Las columnas de vapor tóxico se han formado en dos puntos de la costa sur de la Gran Isla. La Defensa Civil del Condado de Hawái también ha advertido que los vientos continúan provocando niveles elevados de dióxido de azufre en varias zonas de la isla.

Hasta el momento, la erupción del Kilauea ha dejado una persona herida. La actividad del volcán se viene intensificando desde inicios de mayo, obligando a los residentes a dejar sus hogares y varias viviendas y otras instalaciones han sido destruidas por la lava.
Según los científicos, las nubes tóxicas están formadas por ácido clorhídrico y finas partículas de vidrio que pueden irritar la piel, los ojos y causar problemas respiratorios.
