La Mostra de Valencia ha concluido su 40ª edición con un aumento significativo de espectadores, superando en más de 4.000 personas la cifra de 2023, y un mayor impacto mediático. Esto ha sido posible gracias al respaldo económico y humano del Palau de la Música, que ha jugado un papel crucial en la organización y desarrollo del festival. La dirección del festival está considerando un cambio de fechas para alinearse mejor con el circuito de festivales de otoño.
Durante una rueda de prensa en el auditorio valenciano, Vicente Llimerá, director del Palau de la Música, y Sara Mansanet, subdirectora de Cinematografía y Audiovisuales, hicieron un balance de esta edición, la primera desde que La Mostra se integró en el Palau. Llimerá destacó que esta integración ha fortalecido al festival, proporcionándole el apoyo necesario para alcanzar un reconocimiento importante en el área mediterránea.
El evento ha generado sinergias entre la música y el cine, que se desarrollarán a lo largo del año, evidenciado en el reciente Congreso Internacional con figuras reconocidas como Eva Gancedo, Jaume Radigales, Alejandro Amenábar y el compositor residente José María Sánchez-Verdú. Sara Mansanet subrayó el crecimiento en audiencia, impacto y conexión con el sector audiovisual valenciano en esta edición del festival.
La integración en el Palau de la Música ha permitido al festival gestionar sus recursos de manera más eficiente y trabajar con mayor intensidad, manteniendo el mismo presupuesto que en ediciones anteriores. En términos de asistencia, la edición atrajo a 21.668 personas a sus proyecciones, charlas, exposiciones y actividades, marcando un incremento de 4.239 personas en comparación con la 38ª edición.
El impacto económico de la cobertura mediática alcanzó los 14,4 millones de euros, según datos de la consultora Onclusive, significando un aumento del 42,57% respecto a 2023. En redes sociales, La Mostra consiguió 3,65 millones de impresiones, destacando un crecimiento del 10,8% en seguidores de Instagram.
Preguntada sobre el futuro del festival, Mansanet expresó su deseo de que este modelo se consolide, destacando la importancia de contar con una estructura fija durante todo el año. Bajo la marca Mostra 360, se está planificando una serie de actividades para mantener el interés del público.
De cara a futuras ediciones, se está contemplando un cambio en las fechas habituales del festival para mejorar su encaje en el calendario de eventos de otoño y aumentar su reconocimiento dentro del sector audiovisual español. Se prevé también ampliar la oferta del festival a mediometrajes de países fuera de la cuenca mediterránea, y la creación de un archivo digital para preservar la historia del festival a través de sus carteles y otras publicaciones desde los primeros años.