La Audiencia Provincial de Castellón ha decidido no aceptar el recurso interpuesto por un presunto maltratador que solicitaba no ser investigado por un juzgado específico de violencia de género tras haberse cambiado de sexo en el Registro Civil. El Tribunal considera que en este caso existen indicios de que la modificación registral no se debió a una decisión genuina, sino posiblemente a intenciones fraudulentas.
El recurso fue presentado en apelación contra una decisión previa de junio por la titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Castellón, que había remitido la causa de malos tratos a una expareja al Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de la capital de La Plana. La defensa argumentaba que el investigado es legalmente mujer desde el 29 de agosto de 2023 y solicitaba que el proceso se mantuviera en un juzgado de Instrucción.
Sin embargo, la Audiencia de Castellón ha rechazado esta solicitud, subrayando que el investigado fue pareja de la denunciante por más de una década, tienen una hija en común y él continúa considerándose el padre de la misma. Además, se señala que los incidentes denunciados ocurrieron antes del cambio de sexo registrado y que el investigado ya había estado involucrado previamente en otros casos de violencia de género, por lo que era consciente de las posibles consecuencias y los métodos para eludirlas.
La Sección Segunda de la Audiencia también resalta en su fallo definitivo la declaración del investigado en el juzgado de Instrucción, donde reconoció su preferencia por las “mujeres morenas”. Asimismo, admitió que la relación con su pareja y denunciante no cambió tras su cambio de sexo, ya que seguían “manteniendo relaciones sexuales normales” y él continuaba con su rol paternal hacia su hija.
Finalmente, el tribunal provincial destaca que la denunciante ha argumentado que el único motivo detrás de las acciones del investigado es “evitar y eludir sus responsabilidades penales derivadas de sus propios actos”.