La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) ha destinado un total de 19 millones de euros para llevar a cabo la restauración del dominio público hidráulico en la parte baja del río Turia y sus afluentes. Estos trabajos buscan subsanar los efectos de la DANA del 29 de octubre pasado y se realizan en municipios como Gestalgar, Bugarra, Pedralba, Vilamarxant, Riba-roja de Túria, Manises, Paterna y Quart de Poblet.
Las intervenciones se enfocan principalmente en limpiar el cauce y las llanuras de inundación, retirando elementos obstructivos como escombros, vegetación arrastrada, basura y restos de infraestructuras dañadas por las inundaciones. La Comisaría de Aguas, responsable de estas labores, destaca la eliminación de grandes cantidades de material vegetal, como árboles y cañas, que podrían obstruir el cauce.
Además, se trabaja en la reconstrucción y refuerzo de los taludes más afectados mediante la construcción de escolleras y el empleo de materiales que permitan un adecuado drenaje. La meta es lograr mayor estabilidad en las laderas del río.
La recuperación de la morfología original de los cauces es otro de los objetivos centrales, ya que han sufrido modificaciones significativas tras las recientes tormentas. Se pretende adaptar los cauces a sus nuevas características para asegurar el flujo continuo del agua, evitando la formación de balsas aisladas del río. Para lograrlo, se está gestionando de manera eficiente los sedimentos y reorganizando las gravas en el lecho fluvial. La acumulación de sedimentos ha elevado el nivel del cauce en algunos puntos más de un metro, lo que complica la normalización del flujo de agua.
La crecida del río también ha afectado a trabajos previos de restauración fluvial, destruyendo el geotextil en algunas áreas. Actualmente, se centran en retirar las lonas dañadas y sus anclajes. La proliferación de cañas, que ya comienza a ser evidente, podría llevar a futuras iniciativas de restauración fluvial.