– Valora positivamente que España haya decidido adelantarse al calendario europeo de apertura a la competencia del transporte de viajeros por ferrocarril
– Aboga por que los títulos habilitantes abarquen un ámbito geográfico lo más amplio posible y que se fije un calendario orientativo de apertura del mercado.
– El proceso de liberalización debe ir precedido de la reestructuración de RENFE-Operadora, la separación de sus actividades de alquiler y mantenimiento del material rodante y una mayor transparencia en su contabilidad.
– La Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC) ha publicado un documento de reflexión sobre el proceso de liberalización de viajeros por ferrocarril, en el que propone distintas medidas que pueden contribuir a mejorar el proceso de apertura del mercado.
La CNMC en su informe, tras sintetizar los conocimientos acumulados por las Autoridades de Competencia y Regulación en los procesos de liberalización de las industrias de red y analizar las principales experiencias en el ámbito europeo, considera una serie de elementos esenciales para mejorar el proceso iniciado de liberalización del transporte de viajeros en España.
- La Comisión cree que el ámbito geográfico del título habilitante debe ser lo más amplio posible para que los operadores se beneficien de las ventajas derivadas de la extensión del territorio y aprovechen así las economías de escala y bajo la unidad de mercado.
- Entiende que la progresividad del proceso de liberalización que contempla el Ministerio de Fomento debería contemplar la apertura de un número definido y conocido de corredores que garantice una mayor seguridad jurídica de los operadores. Además propone publicar un calendario orientativo, que evite una excesiva prolongación en el tiempo del proceso.
- El modelo debería comprender, al menos, la apertura inicial de los trayectos de mayor demanda para incentivar la entrada de nuevos operadores. Tras la apertura del corredor Levante, los trayectos Madrid- Barcelona y Madrid-Sevilla son aquéllos que presentan una demanda igual o superior al corredor ya liberalizado.
- RENFE-Operadora debería adaptarse al nuevo marco normativo y aprovechar el impulso liberalizador para acelerar su adaptación y reestructuración interna, con el fin de ser más eficaz en la prestación de los servicios. Este proceso debería ir acompañado de una mayor transparencia en su contabilidad para eliminar los incentivos a la aparición de subsidios cruzados.
- Asimismo, la liberalización debe ir unida a un proceso de eliminación de los privilegios que puedan favorecer a RENFE-Operadora frente a los nuevos entrantes. La CNMC aboga por su desvinculación con el Ministerio de Fomento y el administrador de infraestructuras, ADIF, para reforzar la credibilidad del sistema.
- Recomienda la separación y desvinculación de estas actividades de RENFE-Operadora, preferiblemente a través de su privatización por un proceso competitivo, con el fin de garantizar un acceso real de los nuevos operadores a los mercados conexos de material rodante y su mantenimiento para eliminar las barreras de entrada a esos mercados.
- Por último, la liberalización presenta un marco de oportunidad para eliminar otras barreras de acceso al mercado que incentiven la entrada de nuevos operadores y dinamicen el mercado ferroviario.
La CNMC considera que un proceso de liberalización bien diseñado y que cuente con los mecanismos de regulación óptimos, desde el punto de vista de competencia y regulación económica eficiente, repercute en el bienestar de la sociedad.
En España, la apertura del mercado ferroviario se ha realizado gradualmente. En el año 2003 se aprobó la Ley 39/2003, de 17 de noviembre, del Sector Ferroviario que supuso la liberalización del mercado de transporte de mercancías por ferrocarril en el año 2005. Posteriormente, en el año 2010 se produjo la apertura del transporte internacional de viajeros y en 2013 la apertura del transporte de viajeros con finalidad turística.
El 13 de junio de 2014 el Consejo de Ministros aprobó la licitación de un título habilitante para operar durante siete años en el corredor Levante junto a RENFE- Operadora. Cuando finalice el período de vigencia del título habilitante, los servicios se prestarán en libre competencia entre todos los operadores que quieran entrar al mercado.
Acceso al texto del documento (pdf)
Reproducción permitida solo si se cita la fuente.
RENFE Y SU VENTANA AL FUTURO
Es difícil organizar una empresa en todos sus detalles cuando la multitud de tareas que hay que hacer nos impide centrarnos en esta actividad.
Pero Renfe, reflexionando sobre esta realidad, nos daremos cuenta que el principal problema de organizar una empresa está precisamente en la organización de su cúpula directiva.
Cuando el escenario que presenta esta empresa es desalentador y que nada se hace como debiera, y que las debilidades de sus dirigentes afectan las debilidades del negocio, con el resultado, personal desmotivado, sin deseos de aportar o tomar decisiones, este cuadro requiere actuaciones a considerar a la mayor brevedad, encaminadas a definir políticas, procedimientos, misiones y objetivos que permitan una activación revulsiva en su conjunto organizativo, tanto estructural como productivo, tendente a una adaptabilidad coherente conforme a los nuevos mercados.
De ahí la importancia de “moldear” el carácter de las cabezas para obtener los resultados que se buscan en la empresa, porque quizá el problema de actitud de sus empleados es derivado del problema de actitud de sus dirigentes.
Cada pequeña gestión que no se encuentra organizada dentro de la empresa tiene su coste asociado en tiempo y dinero. La suma de muchas pequeñas cosas hace que al final tengamos una gran desorganización que cuesta dinero.
Hay una carencia de preocupación sobre las tareas cotidianas dentro de la empresa, en parte por la nula o deficiente cultura aplicada en la gestión del conocimiento y experiencias, estas acciones que debieran haber sido preventivas con metodologías implantadas por sistema, lo que se ha inculcado en Renfe en estos últimos años, es desechar ese legado de los trabajador@s de la compañía, adquirido y enriquecido a los largo de los años, y con ello hemos desprotegido una buena parte de nuestros conocimientos, generalmente productivos y organizativos, tan necesarios en la actualidad, que impactan en la práctica con decisiones negativas, tropezando siempre en la misma piedra, sabiendo que para organizar el futuro debemos aprender del pasado.
El escenario actual lo demanda, debemos replantearnos esta situación, se trata de equilibrar la actividad de la empresa en un barco que tenemos que manejar con claridad y sin ir a la deriva y la forma más eficaz de alcanzar nuestra meta es establecer un rumbo claro, que nos fije la dirección que tenemos que seguir.
Es imposible predecir lo que nos sucederá en el futuro, pero es mucho mejor planear en base a los que queremos que esperar y dejar que otros decidan por nosotros. Eso en definitiva se traduce en certeza y confianza hacia uno mismo.
La orientación básica, debiera ser el tratar de organizar el futuro desde el presente con lo aprendido en el pasado y con un objetivo claro, traducido a un plan de acción bien marcado, evitando en mal endémico de algunas organizaciones empresariales, como la demagogia e improvisación.