La Comunidad Valenciana ha alcanzado una ocupación hotelera del 60% durante la primera quincena de diciembre, de acuerdo con un comunicado emitido por la patronal hotelera Hosbec este jueves. Destinos como la ciudad de Valencia destacan con un 67% de ocupación, un nivel que “recupera sus valores normales” en comparación con el mismo periodo del año anterior, cuando la ocupación estuvo afectada por los efectos de la dana. Hosbec señala que el mercado nacional ha recuperado posiciones, alcanzando el 50% de la cuota de mercado.
Con la llegada de la temporada navideña, el sector hotelero ha experimentado una baja ocupación en la Comunidad Valenciana, alineándose con los niveles más bajos del año. Sin embargo, en casi todos los destinos se reflejan cifras similares a las de 2024, un indicio de que el buen ritmo de actividad se ha mantenido durante casi todo el año, según la entidad. Hosbec subraya que el sector turístico ya se prepara para la campaña de Navidad, aunque queda un 40% de capacidad por vender para la segunda quincena.
Las expectativas para Año Nuevo son optimistas, con un 85% de la capacidad hotelera ya vendida en la Comunidad Valenciana, una tendencia al alza que se extiende hasta el 4 de enero, en conexión con la festividad de los Reyes Magos. Actualmente, las reservas anticipadas alcanzan un promedio del 70%.
Benidorm se mantiene como el destino más solicitado, con reservas confirmadas que superan el 88% para la noche de fin de año, a falta de dos semanas para el cierre de 2025. Durante la primera quincena de diciembre, Benidorm reafirma su estatus como destino modelo frente a la estacionalidad, con el 81,7% de sus plazas hoteleras abiertas y una ocupación media del 61,3%, similar a la del mismo período del año anterior. El mercado está polarizado entre la demanda nacional y británica, que suman más del 86% del total; España lidera con un 50,3% y el Reino Unido incrementa su presencia al 36,2%. Los hoteles de tres y cuatro estrellas muestran niveles de ocupación equilibrados, con registros del 64,6% y 60,5%, respectivamente.
Para la segunda quincena de diciembre, se anticipa un ligero repunte al 63,3%, lo que prevé un cierre de año estable y en línea con la trayectoria histórica del destino.
En la Costa Blanca, la temporada baja no ha frenado el turismo, con una ocupación del 57,3% durante la primera quincena, un nivel ligeramente inferior al del año pasado pero marcado por una reducción de la oferta. El mercado nacional representa más del 55%, mientras que el internacional mantiene una presencia constante. Destacan países como Reino Unido y Bélgica, junto a Francia, Italia y los nórdicos, que encuentran en la Costa Blanca un refugio climático durante el invierno. Los Países Bajos, Alemania y Polonia forman parte de un balance equilibrado que mantiene niveles razonables de actividad hotelera. Las previsiones apuntan a una segunda quincena estable, con una ocupación del 58,5% en la Costa Blanca y del 60,6% en Alicante Sur.
En la provincia de Valencia, la primera quincena de diciembre ha sido sólida, con una ocupación promedio del 65,8%, por encima del año anterior. El mercado nacional lidera con un 49,1%, y la diversidad internacional sigue creciendo. Italia y Reino Unido se destacan como los principales emisores internacionales, seguidos de Francia, Alemania y Estados Unidos. Valencia capital mantiene un papel dinamizador con una ocupación del 67,1%, impulsada por un flujo internacional equilibrado. Las previsiones para el resto del mes sugieren una ligera moderación, con expectativas del 59,7% en la provincia y del 62,4% en Valencia capital.
La provincia de Castellón, la más expuesta a la estacionalidad en el arco mediterráneo, ha visto cerrar el 49,4% de los hoteles asociados a Hosbec debido a la baja demanda típica de esta época. La ocupación media se mantiene en un 48%, en línea con el momento del año. Francia, Bélgica e Italia lideran la demanda internacional, seguidos de Países Bajos, Dinamarca y Reino Unido. Los hoteles de cuatro estrellas sostienen una ocupación cercana al 47%, con una oferta que se adapta a esta fase de menor volumen. Se prevé un ajuste a la baja en la segunda quincena, con una ocupación estimada del 38,2%. No obstante, el destino sigue demostrando su capacidad de adaptación priorizando la rentabilidad y posicionando su oferta como una alternativa serena y diferenciada.